Acto de fe en La Línea

UDM 25-02-2018 - UD Melilla

  • Los azulinos tiraron de convencimiento para remontar, en los últimos cinco minutos, un choque que perdían por 2 a 0

  • El golazo de Braim en el descuento permite a la U.D. Melilla no descolgarse ante un rival directo como La Balona

E. AYALA

El clásico del Grupo IV no ha defraudado esta mañana. Un año más se ha visto un Balona-Melilla disputado, atractivo y vibrante, un encuentro de poder a poder entre dos escuadras que, por juego y convicción en su estilo, van a optar a los puestos de liguilla hasta final de temporada. Esta mañana la Balompédica Linense puso el fútbol y el Melilla la fe, resultando de este choque de aptitudes un empate que agrada más a los visitantes que a los locales, que merecieron más.

El conjunto linense, que ya dejó escapar un 2 a 0 la pasada jornada ante El Ejido en los últimos minutos, volvió a encontrarse con sus “fantasmas” en los momentos finales del encuentro. El golazo de Braim en el descuento permite a los unionistas seguir muy cerquita de los puestos de playoff, ahora además con el golaveraje ganado a los de Julio Cobos, pero con la necesidad evidente y añadida de tener que “ganar o ganar” el próximo domingo en casa ante El Ejido.

Para continuar enganchados al objetivo de la liguilla, eso sí, los de Manolo Herrero tendrán que huir de la imagen demostrada en los primeros cuarenta minutos del encuentro de hoy. De nuevo espesos y faltos de concentración en algunas fases del mismo, los melillenses han sido superados por una Balona ordenada y con mucha hambre sobre el césped. En el minuto 8 de partido ya ganaban 1-0 merced al golazo de Gato desde unos 30 metros.

El atacante local se perfiló el balón a su pierna buena para conectar un tremendo disparo que acabó en la escuadra derecha de Tanis. Nada pudo hacer el donostiarra para evitar un soberano tanto que ponía las cosas muy cuesta arriba a los azulinos. Por si fuera poco, y tras un inoportuno resbalón de Juanma Espinosa, Juampe corría sin oposición hasta línea de fondo para, con su pierna zurda, poner un franco al corazón del área donde Saná hacía un 2-0 que parecía cerrar el choque sin haber llegado ni a la media hora de partido.

Los albinegros parecían controlar el encuentro y en la segunda mitad dieron un paso atrás para adormecer el choque, llevarlo a su terreno y hacer daño a la U.D. Melilla con sus peligrosas contras. Casi lo lograron, el tercero estuvo realmente cerca de firmarse en varias ocasiones, pero los del Campo de Gibraltar fallaron las oportunidades que tuvieron y, presos de los nervios, acabaron concediendo un empate que, unido al conseguido en idénticas circunstancias la semana pasada, les ha arrebatado la opción de haberse situado en puestos de liguilla.

El conjunto unionista, que mostró una tímida reacción algo antes y hasta unos diez minutos después de pasar por el vestuario al descanso, se lanzó en tromba a por el empate tras la entrada en el campo de Nacho Aznar y Braim. Los melillenses, todo pundonor y ganas, contagiaron al resto del equipo para conseguir una hazaña en la que, a falta de cinco minutos para el final, pocos creían. A todo esto ayudó también Nando, que sustituía a Ibarbia en el 85’ en un claro intento de los norteafricanos de ir a por todas en el encuentro.

En el minuto 87’ Yacine Qasmi, que volvía hoy al once titular, hacía su séptimo tanto de la temporada, una vez más de cabeza y tras una falta lateral botada por Zelu. Convencidos de poder alcanzar la igualada, los unionistas demostraron esa fiereza exhibida tiempo atrás para lograr algo que parecía bastante complicada.

En el primer minuto del tiempo añadido, sin embargo emergió la figura del canterano Braim para sellar el empate final, muy celebrado por los azulinos. El melillense recogía el balón en un costado del área para, con su guantecito y en ese disparo con rosca y al palo largo tan característico suyo, anotar un gol que puede valer mucho.

Aunque los azulinos apretaron hasta el final y un lanzamiento de libre directo hasta les hizo creer en la épica, el marcador ya no volvería a moverse. La moraleja es clara para ellos: cuando juegan apoyados en esa fe, convicción y ganas de ganar de los últimos diez minutos se puede llegar muy lejos; con la torrija del pasado domingo en casa no y de algunas fases de este partido en La Línea, no. Este punto podrá hacerse muy bueno, pero sólo si el próximo fin de semana se consigue vencer en casa al Écija Balompié. Será la primera de las once finales que quedan por disputarse hasta el final del campeonato liguero.

Como dijo Manolo Herrero en la rueda de prensa posterior al choque, “hay que tener fe siempre”, el punto no camufla un partido mejorable de los melillenses pero marca el camino a seguir para el próximo envite.

  • RUEDA DE PRENSA DE MANOLO HERRERO
  • RUEDA DE PRENSA JULIO COBOS
  • E. AYALA

    Acto de fe en La Línea

    • Los azulinos tiraron de convencimiento para remontar, en los últimos cinco minutos, un choque que perdían por 2 a 0

    • El golazo de Braim en el descuento permite a la U.D. Melilla no descolgarse ante un rival directo como La Balona

    El clásico del Grupo IV no ha defraudado esta mañana. Un año más se ha visto un Balona-Melilla disputado, atractivo y vibrante, un encuentro de poder a poder entre dos escuadras que, por juego y convicción en su estilo, van a optar a los puestos de liguilla hasta final de temporada. Esta mañana la Balompédica Linense puso el fútbol y el Melilla la fe, resultando de este choque de aptitudes un empate que agrada más a los visitantes que a los locales, que merecieron más.

    El conjunto linense, que ya dejó escapar un 2 a 0 la pasada jornada ante El Ejido en los últimos minutos, volvió a encontrarse con sus “fantasmas” en los momentos finales del encuentro. El golazo de Braim en el descuento permite a los unionistas seguir muy cerquita de los puestos de playoff, ahora además con el golaveraje ganado a los de Julio Cobos, pero con la necesidad evidente y añadida de tener que “ganar o ganar” el próximo domingo en casa ante El Ejido.

    Para continuar enganchados al objetivo de la liguilla, eso sí, los de Manolo Herrero tendrán que huir de la imagen demostrada en los primeros cuarenta minutos del encuentro de hoy. De nuevo espesos y faltos de concentración en algunas fases del mismo, los melillenses han sido superados por una Balona ordenada y con mucha hambre sobre el césped. En el minuto 8 de partido ya ganaban 1-0 merced al golazo de Gato desde unos 30 metros.

    El atacante local se perfiló el balón a su pierna buena para conectar un tremendo disparo que acabó en la escuadra derecha de Tanis. Nada pudo hacer el donostiarra para evitar un soberano tanto que ponía las cosas muy cuesta arriba a los azulinos. Por si fuera poco, y tras un inoportuno resbalón de Juanma Espinosa, Juampe corría sin oposición hasta línea de fondo para, con su pierna zurda, poner un franco al corazón del área donde Saná hacía un 2-0 que parecía cerrar el choque sin haber llegado ni a la media hora de partido.

    Los albinegros parecían controlar el encuentro y en la segunda mitad dieron un paso atrás para adormecer el choque, llevarlo a su terreno y hacer daño a la U.D. Melilla con sus peligrosas contras. Casi lo lograron, el tercero estuvo realmente cerca de firmarse en varias ocasiones, pero los del Campo de Gibraltar fallaron las oportunidades que tuvieron y, presos de los nervios, acabaron concediendo un empate que, unido al conseguido en idénticas circunstancias la semana pasada, les ha arrebatado la opción de haberse situado en puestos de liguilla.

    El conjunto unionista, que mostró una tímida reacción algo antes y hasta unos diez minutos después de pasar por el vestuario al descanso, se lanzó en tromba a por el empate tras la entrada en el campo de Nacho Aznar y Braim. Los melillenses, todo pundonor y ganas, contagiaron al resto del equipo para conseguir una hazaña en la que, a falta de cinco minutos para el final, pocos creían. A todo esto ayudó también Nando, que sustituía a Ibarbia en el 85’ en un claro intento de los norteafricanos de ir a por todas en el encuentro.

    En el minuto 87’ Yacine Qasmi, que volvía hoy al once titular, hacía su séptimo tanto de la temporada, una vez más de cabeza y tras una falta lateral botada por Zelu. Convencidos de poder alcanzar la igualada, los unionistas demostraron esa fiereza exhibida tiempo atrás para lograr algo que parecía bastante complicada.

    En el primer minuto del tiempo añadido, sin embargo emergió la figura del canterano Braim para sellar el empate final, muy celebrado por los azulinos. El melillense recogía el balón en un costado del área para, con su guantecito y en ese disparo con rosca y al palo largo tan característico suyo, anotar un gol que puede valer mucho.

    Aunque los azulinos apretaron hasta el final y un lanzamiento de libre directo hasta les hizo creer en la épica, el marcador ya no volvería a moverse. La moraleja es clara para ellos: cuando juegan apoyados en esa fe, convicción y ganas de ganar de los últimos diez minutos se puede llegar muy lejos; con la torrija del pasado domingo en casa no y de algunas fases de este partido en La Línea, no. Este punto podrá hacerse muy bueno, pero sólo si el próximo fin de semana se consigue vencer en casa al Écija Balompié. Será la primera de las once finales que quedan por disputarse hasta el final del campeonato liguero.

    Como dijo Manolo Herrero en la rueda de prensa posterior al choque, “hay que tener fe siempre”, el punto no camufla un partido mejorable de los melillenses pero marca el camino a seguir para el próximo envite.

  • RUEDA DE PRENSA DE MANOLO HERRERO
  • RUEDA DE PRENSA JULIO COBOS