El 4 de septiembre de 1927 el mítico guardameta Zamora jugó en Melilla

Antonio G. Jáuregui 20-02-2018 - Historia

  • La Sociedad Deportiva Melillense lo contrató por 3.000 pesetas y se alineó con este equipo frente a una selección melillense

  • En agosto de 1928 visitó Melilla el Real Betis Balompié para celebrar un amistoso con una selección a beneficio de la Caja de Socorro de la Asociación de la Prensa

El fútbol seguía creciendo en esa particular mezcla de equipos civiles y militares. Melilla FC, Sociedad Deportiva Melillense, España, entre los civiles y menos constantes; Ametralladoras de Posición (campeón de Melilla), Santa Bárbara, Intendencia, por la parte militar, mantenían viva la llama futbolera de una afición ávida de partidos, pero a la vez exigente y ansiosa también de ver a los nuestros enfrentados a equipos de otras latitudes.

En 1926 un equipo de la ciudad hermana, la Sociedad Hípica de Ceuta, visitaba por primera vez nuestra ciudad, para enfrentarse al equipo de la Hípica melillense.

Otra peculiaridad del fútbol melillense era su plena disposición para participar en todo tipo de partidos homenaje. La Cruz Roja, las Visitadoras del Soldado, el Ropero de Santa Victoria, los damnificados de la explosión del Polvorín de Cabrerizas, la Divina Infantita..., fueron objeto de la solidaridad del fútbol.

El 4 de septiembre de 1927 se produjo un acontecimiento singular, el primer portero internacional por España (1920, Juegos Olímpicos de Amberes), el mítico Ricardo Zamora, jugaba en Melilla un partido amistoso que fue todo un acontecimiento social.

En 1927, la Liga española no tenía todavía el carácter de nacional, por lo que el número de partidos a disputar en las ligas regionales eran escasos. Ricardo Zamora, que entonces jugaba en el Español de Barcelona, aprovechaba su merecida fama y el largo espacio de tiempo entre ligas, para efectuar jiras de forma individual, y jugar partidos de fútbol, allá donde era contratado.

La Sociedad Deportiva Melillense lo contrató por 3.000 pesetas y se alineó con este equipo frente a una selección melillense en el campo de la Hípica. El éxito de la visita de Zamora a Melilla fue total, pero el partido, a juicio del cronista de El Telegrama del Rif, fue algo decepcionante, como también lo fue para el numeroso público que se dio cita, muchos de ellos ignorantes en materia futbolística y que ocasionaron alguna divertida anécdota, como la protagonizada por un espectador que, cada vez que el equipo de la Deportiva atacaba, se enfadaba, porque él había pagado para ver actuar a Zamora y no al portero contrario. También hubo otro que, al efectuar una parada el portero de la selección, exclamó “¡Anda!, pero si hace lo mismo que Zamora, ¿para eso he pagado yo la entrada?”.

Al año siguiente, en el mes de agosto de 1928, fruto de la amistad que unían al Alto Comisario de España en Marruecos, general Sanjurjo y al presidente del Real Betis Balompié, el torero Ignacio Sánchez Mejías, este equipo visitaba Melilla para participar en un partido amistoso que le enfrentaría a una selección a beneficio de la Caja de Socorro de la Asociación de la Prensa de Melilla.

Un año después, en 1929, sería el FC Cartagena el equipo que vendría a jugar a Melilla el partido a beneficio de la Asociación de la Prensa de Melilla. El Cartagena, que casi rechaza la invitación de venir a Melilla, por tener previsto dar vacaciones a sus jugadores, terminó pasando casi todo el mes de agosto en nuestra ciudad, en la que llegó a disputar cuatro partidos, el primero contra una selección, otro contra el Malagueño FC y dos encuentros más contra el Melilla FC, el primero de ellos a beneficio del Centro Asistencial de Caridad.

La década de los años 20 finalizaba con cuatro equipos del Grupo A: Hípica, Melilla FC, Sociedad Deportiva Melillense y Deportivo Español. Y en 1929, aparte de las visitas ya reseñadas de Cartagena y Malagueño, también disputaron partidos amistosos en nuestra ciudad: Real Málaga, Deportivo Español de Almería, Balompédica Linense y Santa Bárbara de Larache, que se enfrentaría al equipo de Aviación.

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El 4 de septiembre de 1927 el mítico guardameta Zamora jugó en Melilla

  • La Sociedad Deportiva Melillense lo contrató por 3.000 pesetas y se alineó con este equipo frente a una selección melillense

  • En agosto de 1928 visitó Melilla el Real Betis Balompié para celebrar un amistoso con una selección a beneficio de la Caja de Socorro de la Asociación de la Prensa

El fútbol seguía creciendo en esa particular mezcla de equipos civiles y militares. Melilla FC, Sociedad Deportiva Melillense, España, entre los civiles y menos constantes; Ametralladoras de Posición (campeón de Melilla), Santa Bárbara, Intendencia, por la parte militar, mantenían viva la llama futbolera de una afición ávida de partidos, pero a la vez exigente y ansiosa también de ver a los nuestros enfrentados a equipos de otras latitudes.

En 1926 un equipo de la ciudad hermana, la Sociedad Hípica de Ceuta, visitaba por primera vez nuestra ciudad, para enfrentarse al equipo de la Hípica melillense.

Otra peculiaridad del fútbol melillense era su plena disposición para participar en todo tipo de partidos homenaje. La Cruz Roja, las Visitadoras del Soldado, el Ropero de Santa Victoria, los damnificados de la explosión del Polvorín de Cabrerizas, la Divina Infantita..., fueron objeto de la solidaridad del fútbol.

El 4 de septiembre de 1927 se produjo un acontecimiento singular, el primer portero internacional por España (1920, Juegos Olímpicos de Amberes), el mítico Ricardo Zamora, jugaba en Melilla un partido amistoso que fue todo un acontecimiento social.

En 1927, la Liga española no tenía todavía el carácter de nacional, por lo que el número de partidos a disputar en las ligas regionales eran escasos. Ricardo Zamora, que entonces jugaba en el Español de Barcelona, aprovechaba su merecida fama y el largo espacio de tiempo entre ligas, para efectuar jiras de forma individual, y jugar partidos de fútbol, allá donde era contratado.

La Sociedad Deportiva Melillense lo contrató por 3.000 pesetas y se alineó con este equipo frente a una selección melillense en el campo de la Hípica. El éxito de la visita de Zamora a Melilla fue total, pero el partido, a juicio del cronista de El Telegrama del Rif, fue algo decepcionante, como también lo fue para el numeroso público que se dio cita, muchos de ellos ignorantes en materia futbolística y que ocasionaron alguna divertida anécdota, como la protagonizada por un espectador que, cada vez que el equipo de la Deportiva atacaba, se enfadaba, porque él había pagado para ver actuar a Zamora y no al portero contrario. También hubo otro que, al efectuar una parada el portero de la selección, exclamó “¡Anda!, pero si hace lo mismo que Zamora, ¿para eso he pagado yo la entrada?”.

Al año siguiente, en el mes de agosto de 1928, fruto de la amistad que unían al Alto Comisario de España en Marruecos, general Sanjurjo y al presidente del Real Betis Balompié, el torero Ignacio Sánchez Mejías, este equipo visitaba Melilla para participar en un partido amistoso que le enfrentaría a una selección a beneficio de la Caja de Socorro de la Asociación de la Prensa de Melilla.

Un año después, en 1929, sería el FC Cartagena el equipo que vendría a jugar a Melilla el partido a beneficio de la Asociación de la Prensa de Melilla. El Cartagena, que casi rechaza la invitación de venir a Melilla, por tener previsto dar vacaciones a sus jugadores, terminó pasando casi todo el mes de agosto en nuestra ciudad, en la que llegó a disputar cuatro partidos, el primero contra una selección, otro contra el Malagueño FC y dos encuentros más contra el Melilla FC, el primero de ellos a beneficio del Centro Asistencial de Caridad.

La década de los años 20 finalizaba con cuatro equipos del Grupo A: Hípica, Melilla FC, Sociedad Deportiva Melillense y Deportivo Español. Y en 1929, aparte de las visitas ya reseñadas de Cartagena y Malagueño, también disputaron partidos amistosos en nuestra ciudad: Real Málaga, Deportivo Español de Almería, Balompédica Linense y Santa Bárbara de Larache, que se enfrentaría al equipo de Aviación.

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