El indescifrable mundo del fútbol Juan Moya

La estrategia o acción a balón parado

04-02-2019

  • La información de nuestros rivales va a ser fundamental para no vernos sorprendidos con sus movimientos estratégicos

Cada vez es menos frecuente en fútbol dejar las cosas en manos de la improvisación, y cuando se trata de conseguir automatismos en las jugadas de laboratorio, como suele conocerse en fútbol a las acciones a balón parado, menos aún.

De todos es sabida la notoriedad que, con el paso del tiempo, han ido adquiriendo las acciones de estrategia. Los equipos pronto se dieron cuenta de su gran importancia durante el transcurso de un encuentro y hoy podemos asegurar que las jugadas a balón parado deciden muchos partidos, finales y campeonatos, por eso su gran relevancia en el juego y su importancia en las sesiones semanales de entrenamiento.

Entre las muchas definiciones de estrategia, me quedo con esta: «El conjunto de disposiciones previas y preparadas, en relación con la colocación y acción de los jugadores, siempre que se pone el balón en juego». Por lo tanto, existe estrategia en los saques de centro, meta, banda, esquina, faltas directas o indirectas, penalti y bote neutral.

Cada encuentro requiere un conocimiento e información previa de nuestro rival. Tenemos que tener muy claro que, antes de atacar o defender a un determinado equipo, debemos conocer previamente la identidad de sus jugadores e incluso de su técnico. No sería favorable para un equipo actuar sin conocer las intenciones de sus adversarios, es esencial para desarrollar con éxito las acciones a balón parado.

La información de nuestros rivales va a ser fundamental para no vernos sorprendidos con sus movimientos estratégicos y poderles cazar con nuestras maniobras de engaño. Afortunadamente, hoy tenemos a nuestra disposición, en cuestión de horas, videos e imágenes de cualquier encuentro, colgadas en internet o cualquier red de comunicación.

Evidentemente, no ocurre lo mismo en las categorías inferiores, donde la información ha de llevarse a cabo por los mismos entrenadores o ayudantes, que tendrán que desplazarse a los diferentes campos de fútbol de sus ciudades con libreta y bolígrafo en mano, para ver y anotar las evoluciones de sus rivales en este tipo de acciones.

Es importante señalar que, para este trabajo, no podemos permitirnos mandar misiones importantes a jugadores distraídos o con falta de atención y concentración. Con ellos sería muy difícil la sorpresa y perjudicaría al resto del grupo. Escoger bien o mal a nuestros jugadores para el desarrollo de este tipo de acciones nos llevará al éxito o al fracaso.

Si tenemos a nuestros jugadores concentrados y vivos en el desempeño de estas tareas, es muy probable que salgamos victoriosos de cualquier acción a balón parado.

Teniendo una buena organización, clara las funciones de cada jugador, un grado máximo de concentración y un gran sentido de la solidaridad y compromiso por parte de todos, el objetivo está más que asegurado.

Las acciones a balón parado no pueden faltar nunca a la cita durante las sesiones semanales de entrenamiento, y siempre debe entrenarse en función al equipo al que nos vamos a enfrentar.

Este tipo de trabajo se desarrolla generalmente los viernes. Para los jugadores es una labor tediosa, aburrida y desmotivante. Por un lado, hay que realizar muchas repeticiones y, por otro, al desarrollarse al final de la sesión, el jugador se enfría y está deseando terminar el entrenamiento para ducharse y marcharse.

Tenemos que convertir esta falta de motivación en una virtud, y lo mejor es buscar nuevos alicientes. A mí me gusta hacer varios equipos y que compitan entre ellos, contabilizando goles recibidos o marcados, poniendo algún premio como estímulo para el ganador: invitaciones por parte de los perdedores, etc.

A lo largo de la temporada, tendremos que cambiar a menudo nuestros planes estratégicos, unas veces para contrarrestar su juego ofensivo y otras para que nuestros adversarios nunca puedan reconocer cuáles son nuestras intenciones en ataque. Nuestras posibilidades de sorprender serán mayores cuando los adversarios no puedan imaginar nuestras maniobras de engaño. A veces hay que pensar en el factor sorpresa con un saque rápido y sin preparar o cambiando el código de señales, si lo tenemos.

Antes y durante los partidos, debemos tener confeccionado un cuadrante sobre nuestra organización estratégica defensiva, donde designar los emparejamientos con los jugadores adversarios en los marcajes individuales, así como la situación de cada uno en los marcajes zonales, tanto en saques de esquina y libres directos e indirectos, sin olvidarnos de la composición de las barreras.

No podemos olvidar nunca, en el momento de la realización de los cambios, indicar al jugador que entra a sustituir cuáles son sus misiones a la hora de defender o atacar en una acción estratégica.

A continuación, se muestra, algunos cuadros para la designación de las barreras y marcajes defensivos, así como algunos ejemplos que pueden ser de utilidad en saques de esquina y faltas lateral y central, favorable.

Cuadros para designación de barreras y marcajes defensivos

Libres indirectos

Saques de esquina

 

La estrategia o acción a balón parado

  • La información de nuestros rivales va a ser fundamental para no vernos sorprendidos con sus movimientos estratégicos

Cada vez es menos frecuente en fútbol dejar las cosas en manos de la improvisación, y cuando se trata de conseguir automatismos en las jugadas de laboratorio, como suele conocerse en fútbol a las acciones a balón parado, menos aún.

De todos es sabida la notoriedad que, con el paso del tiempo, han ido adquiriendo las acciones de estrategia. Los equipos pronto se dieron cuenta de su gran importancia durante el transcurso de un encuentro y hoy podemos asegurar que las jugadas a balón parado deciden muchos partidos, finales y campeonatos, por eso su gran relevancia en el juego y su importancia en las sesiones semanales de entrenamiento.

Entre las muchas definiciones de estrategia, me quedo con esta: «El conjunto de disposiciones previas y preparadas, en relación con la colocación y acción de los jugadores, siempre que se pone el balón en juego». Por lo tanto, existe estrategia en los saques de centro, meta, banda, esquina, faltas directas o indirectas, penalti y bote neutral.

Cada encuentro requiere un conocimiento e información previa de nuestro rival. Tenemos que tener muy claro que, antes de atacar o defender a un determinado equipo, debemos conocer previamente la identidad de sus jugadores e incluso de su técnico. No sería favorable para un equipo actuar sin conocer las intenciones de sus adversarios, es esencial para desarrollar con éxito las acciones a balón parado.

La información de nuestros rivales va a ser fundamental para no vernos sorprendidos con sus movimientos estratégicos y poderles cazar con nuestras maniobras de engaño. Afortunadamente, hoy tenemos a nuestra disposición, en cuestión de horas, videos e imágenes de cualquier encuentro, colgadas en internet o cualquier red de comunicación.

Evidentemente, no ocurre lo mismo en las categorías inferiores, donde la información ha de llevarse a cabo por los mismos entrenadores o ayudantes, que tendrán que desplazarse a los diferentes campos de fútbol de sus ciudades con libreta y bolígrafo en mano, para ver y anotar las evoluciones de sus rivales en este tipo de acciones.

Es importante señalar que, para este trabajo, no podemos permitirnos mandar misiones importantes a jugadores distraídos o con falta de atención y concentración. Con ellos sería muy difícil la sorpresa y perjudicaría al resto del grupo. Escoger bien o mal a nuestros jugadores para el desarrollo de este tipo de acciones nos llevará al éxito o al fracaso.

Si tenemos a nuestros jugadores concentrados y vivos en el desempeño de estas tareas, es muy probable que salgamos victoriosos de cualquier acción a balón parado.

Teniendo una buena organización, clara las funciones de cada jugador, un grado máximo de concentración y un gran sentido de la solidaridad y compromiso por parte de todos, el objetivo está más que asegurado.

Las acciones a balón parado no pueden faltar nunca a la cita durante las sesiones semanales de entrenamiento, y siempre debe entrenarse en función al equipo al que nos vamos a enfrentar.

Este tipo de trabajo se desarrolla generalmente los viernes. Para los jugadores es una labor tediosa, aburrida y desmotivante. Por un lado, hay que realizar muchas repeticiones y, por otro, al desarrollarse al final de la sesión, el jugador se enfría y está deseando terminar el entrenamiento para ducharse y marcharse.

Tenemos que convertir esta falta de motivación en una virtud, y lo mejor es buscar nuevos alicientes. A mí me gusta hacer varios equipos y que compitan entre ellos, contabilizando goles recibidos o marcados, poniendo algún premio como estímulo para el ganador: invitaciones por parte de los perdedores, etc.

A lo largo de la temporada, tendremos que cambiar a menudo nuestros planes estratégicos, unas veces para contrarrestar su juego ofensivo y otras para que nuestros adversarios nunca puedan reconocer cuáles son nuestras intenciones en ataque. Nuestras posibilidades de sorprender serán mayores cuando los adversarios no puedan imaginar nuestras maniobras de engaño. A veces hay que pensar en el factor sorpresa con un saque rápido y sin preparar o cambiando el código de señales, si lo tenemos.

Antes y durante los partidos, debemos tener confeccionado un cuadrante sobre nuestra organización estratégica defensiva, donde designar los emparejamientos con los jugadores adversarios en los marcajes individuales, así como la situación de cada uno en los marcajes zonales, tanto en saques de esquina y libres directos e indirectos, sin olvidarnos de la composición de las barreras.

No podemos olvidar nunca, en el momento de la realización de los cambios, indicar al jugador que entra a sustituir cuáles son sus misiones a la hora de defender o atacar en una acción estratégica.

A continuación, se muestra, algunos cuadros para la designación de las barreras y marcajes defensivos, así como algunos ejemplos que pueden ser de utilidad en saques de esquina y faltas lateral y central, favorable.

Cuadros para designación de barreras y marcajes defensivos

Libres indirectos

Saques de esquina