1929: El Cartagena CF, en Melilla

Antonio G. Jáuregui 07-08-2015 - Historia

  • El equipo peninsular disputó en la ciudad cuatro partidos amistosos durante el mes de agosto de ese año

El Telegrama del Rif

La Asociación de la Prensa de Melilla organizaba para el mes de agosto de 1929, a beneficio de su Caja de Socorro, un partido de fútbol entre el citado Cartagena y una selección de fútbol local.

Puesta en marcha la maquinaria propagandística de los periodistas melillenses en pro del éxito del evento, se comenzaba a engordar los méritos del equipo murciano. El Cartagena CF había jugado esa temporada en la recién inaugurada Segunda División del fútbol español, descendiendo a Tercera al finalizar en décima posición. No obstante, este hecho fue silenciado para no restar interés al acontecimiento. Otro dato curioso que resaltó la prensa local fue la dificultad en la contratación de los cartageneros, pues según se relataba querían descansar todo el mes de agosto, para iniciar la nueva temporada con renovados bríos. Menos mal, pues una vez recalaron en tierras melillenses, se pasaron todo el mes de agosto jugando un total de cuatro partidos.

Aun así, y sin restar méritos tanto al equipo como a los organizadores, la aventura cartagenera en Melilla constituyó un éxito relevante.

En el primer partido, jugado el día 11 de agosto, con un absoluto lleno de público en el campo de fútbol de La Hípica, al que acudieron numerosos espectadores de distintas poblaciones del Protectorado español y de la Zona francesa, venció el equipo cartagenero a la selección local por un rotundo 9 a 1. El saque de honor fue efectuado por la señorita Elena Moreno, hija del teniente coronel de Caballería, señor Moreno, que había resultado elegida Reina del Baile que la Asociación de la Prensa había celebrado días anteriores en el Salón Kursal. En el descanso del partido se sortearon valiosos regalos que habían estado expuestos en el escaparate del establecimiento La Reconquista.  

La avispada directiva de la Real Sociedad Hípica, propietaria del terreno de juego, visto el resonante éxito del Cartagena, organizó un nuevo partido de fútbol para el día 15 de agosto, en el que se contrató al Malagueño CF. De nuevo el marcador ofreció un rotundo 6 a 1 a favor del equipo cartagenero, que contaba en sus filas con varios jugadores vascos y catalanes, entre ellos el barcelonista Roig. Las escuelas vasca y catalana eran de las más avanzadas en el panorama futbolístico español de la época.

El Cartagena CF se ve que no tenía ninguna prisa por abandonar la ciudad, hecho que aprovechó el Melilla CF para programar un tercer partido de fútbol que se disputaría el domingo 16 de agosto, en esta ocasión en beneficio de la Asociación General de Caridad. El resultado final del tercer partido fue de empate a dos. Cabe resaltar que el equipo murciano falló deliberadamente un penalti con el que el colegiado del encuentro había castigado a los melillenses.

El empate no fue más que la excusa perfecta para programar un cuarto partido, éste de desempate entre melillenses y cartageneros, partido que se programó para el domingo día 25 de agosto. Se cumplían así dos semanas desde el primer partido disputado contra la selección local.

Al partido que se anunció como Revancha-Desempate le precedió uno que enfrentó a los equipos melillenses Juventud Católica contra la Federación de Estudiantes.

A pesar de lo reiterativo de tanto partido, el campo hípico registró, como en partidos anteriores, una excelente entrada. Sin duda ayudó el resultado de empate del partido anterior y que el Melilla CF era el equipo de los cuatro existentes en nuestra ciudad en la máxima categoría el que más aficionados arrastraba.

El Cartagena en esta ocasión dejó de lado el tratado de las buenas maneras en el vestuario y se lanzó desde el primer minuto de juego en busca de la victoria. Objetivo que logró con la misma contundencia de los partidos anteriores, endosándole a los entusiastas muchachos de camiseta rojinegra un contundente 6 a 0, que despejó cualquier duda sobre su superioridad en el dilatado mes de agosto de 1929.

La Compañía Transmediterránea, que había tenido el detalle con los periodistas melillenses dirigidos por el Señor Tur de trasladar gratis a la expedición cartagenera desde Málaga a Melilla y viceversa,  consiguió finalmente cumplir con lo acordado y los cartageneros regresaron felices, colmados de atenciones y cargaditos de trofeos a sus hogares.   

El Telegrama del Rif

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1929: El Cartagena CF, en Melilla

  • El equipo peninsular disputó en la ciudad cuatro partidos amistosos durante el mes de agosto de ese año

La Asociación de la Prensa de Melilla organizaba para el mes de agosto de 1929, a beneficio de su Caja de Socorro, un partido de fútbol entre el citado Cartagena y una selección de fútbol local.

Puesta en marcha la maquinaria propagandística de los periodistas melillenses en pro del éxito del evento, se comenzaba a engordar los méritos del equipo murciano. El Cartagena CF había jugado esa temporada en la recién inaugurada Segunda División del fútbol español, descendiendo a Tercera al finalizar en décima posición. No obstante, este hecho fue silenciado para no restar interés al acontecimiento. Otro dato curioso que resaltó la prensa local fue la dificultad en la contratación de los cartageneros, pues según se relataba querían descansar todo el mes de agosto, para iniciar la nueva temporada con renovados bríos. Menos mal, pues una vez recalaron en tierras melillenses, se pasaron todo el mes de agosto jugando un total de cuatro partidos.

Aun así, y sin restar méritos tanto al equipo como a los organizadores, la aventura cartagenera en Melilla constituyó un éxito relevante.

En el primer partido, jugado el día 11 de agosto, con un absoluto lleno de público en el campo de fútbol de La Hípica, al que acudieron numerosos espectadores de distintas poblaciones del Protectorado español y de la Zona francesa, venció el equipo cartagenero a la selección local por un rotundo 9 a 1. El saque de honor fue efectuado por la señorita Elena Moreno, hija del teniente coronel de Caballería, señor Moreno, que había resultado elegida Reina del Baile que la Asociación de la Prensa había celebrado días anteriores en el Salón Kursal. En el descanso del partido se sortearon valiosos regalos que habían estado expuestos en el escaparate del establecimiento La Reconquista.  

La avispada directiva de la Real Sociedad Hípica, propietaria del terreno de juego, visto el resonante éxito del Cartagena, organizó un nuevo partido de fútbol para el día 15 de agosto, en el que se contrató al Malagueño CF. De nuevo el marcador ofreció un rotundo 6 a 1 a favor del equipo cartagenero, que contaba en sus filas con varios jugadores vascos y catalanes, entre ellos el barcelonista Roig. Las escuelas vasca y catalana eran de las más avanzadas en el panorama futbolístico español de la época.

El Cartagena CF se ve que no tenía ninguna prisa por abandonar la ciudad, hecho que aprovechó el Melilla CF para programar un tercer partido de fútbol que se disputaría el domingo 16 de agosto, en esta ocasión en beneficio de la Asociación General de Caridad. El resultado final del tercer partido fue de empate a dos. Cabe resaltar que el equipo murciano falló deliberadamente un penalti con el que el colegiado del encuentro había castigado a los melillenses.

El empate no fue más que la excusa perfecta para programar un cuarto partido, éste de desempate entre melillenses y cartageneros, partido que se programó para el domingo día 25 de agosto. Se cumplían así dos semanas desde el primer partido disputado contra la selección local.

Al partido que se anunció como Revancha-Desempate le precedió uno que enfrentó a los equipos melillenses Juventud Católica contra la Federación de Estudiantes.

A pesar de lo reiterativo de tanto partido, el campo hípico registró, como en partidos anteriores, una excelente entrada. Sin duda ayudó el resultado de empate del partido anterior y que el Melilla CF era el equipo de los cuatro existentes en nuestra ciudad en la máxima categoría el que más aficionados arrastraba.

El Cartagena en esta ocasión dejó de lado el tratado de las buenas maneras en el vestuario y se lanzó desde el primer minuto de juego en busca de la victoria. Objetivo que logró con la misma contundencia de los partidos anteriores, endosándole a los entusiastas muchachos de camiseta rojinegra un contundente 6 a 0, que despejó cualquier duda sobre su superioridad en el dilatado mes de agosto de 1929.

La Compañía Transmediterránea, que había tenido el detalle con los periodistas melillenses dirigidos por el Señor Tur de trasladar gratis a la expedición cartagenera desde Málaga a Melilla y viceversa,  consiguió finalmente cumplir con lo acordado y los cartageneros regresaron felices, colmados de atenciones y cargaditos de trofeos a sus hogares.   

El Telegrama del Rif

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