El fútbol en el Protectorado

Antonio G. Jáuregui 09-07-2015 - Historia

  • Melilla, Ceuta, Tetuán y Tánger vivieron fútbol de muchos quilates en una época histórica

Con motivo de la Conferencia de Algeciras en 1906, y el acuerdo posterior firmado en 1912 por ambos países, España y Francia ejercieron el Protectorado sobre Marruecos hasta la independencia de este país en 1956. Por establecer una comparación con la actualidad, en lo referente a España, el norte de Marruecos sería hoy una comunidad autónoma, desde las regiones del Rif hasta Yebala, cuya capital fue Tetuán y que incluía las ciudades españolas de Ceuta y Melilla y la internacional Tánger.

El siglo XX fue el siglo de los deportes, y el fútbol, el deporte rey.

En lo referente a Melilla, recordarán nuestros lectores que en 1912 apareció el Sporting Club Melilla como equipo organizado. La primera Federación Africana de Fútbol se creó en Melilla en 1916, con sede en La Hípica, primer campo de fútbol que podía ser considerado como tal y que lo fue hasta 1945.

Entre equipos de civiles y militares, las primeras competiciones se pusieron en marcha, pero el año es muy largo y los partidos de verdadera calidad se repetían, y pronto surgió la necesidad de ampliar el campo competitivo, para comparar estilos de juego, calidad del mismo y también las diferentes formas de entender las reglas del juego. Así, en 1917, con motivo de la celebración en La Hípica de una Gran Semana Deportiva, se contrató al Club Malagueño para jugar sendos partidos y en 1918, aprovechando la visita de uno de los muchos barcos que arribaban al puerto de nuestra ciudad, se concertó un partido con los marineros del barco inglés SS Sthyl. Nada mejor que comparar nuestro fútbol con el inglés, a pesar de que les ganamos 3 a 2, la impresión que causaron los futbolistas de la “Rubia Albión” fue inmejorable y se extrajeron enseñanzas muy positivas.

Pero el ejercicio de la acción del Protectorado no fue ni mucho menos pacífico, lo que también afectó al fútbol, que durante la década de los años veinte se limitó a la competición interna y la contratación de equipos peninsulares y fruto de las buenas relaciones con Francia, ocupante del Protectorado Sur y Argelia, los equipos de estas zonas intercambiaron partidos en ambas direcciones.

Y así llegamos a 1931, en el que un avispado ceutí, Luis Sánchez Urdazpal, consigue llevarse hasta la ciudad hermana la Federación Hispano Marroquí de Fútbol, y como dice el refrán, “el que parte y reparte se lleva la mejor parte”.

En 1933, en la Asamblea Ordinaria celebrada en Ceuta, se crea el primer campeonato de Marruecos, organizado en dos fases: Zona Oriental en el que participan Melilla CF, Deportiva Melillense, Deportivo Español y Real Sociedad Hípica. En la Zona Occidental se incluyó además al Mogreb de Tánger.

Los campeones y subcampeones de las dos zonas debían enfrentarse por sistema de liga a doble vuelta. Las dificultades del transporte de la época no facilitaban los desplazamientos. Sirva como ilustración de lo que les contamos la odisea del Deportivo Español, nuestro campeón, que en su desplazamiento a Ceuta se quedó estancado en Alhucemas y desde allí fue transportado por el barco Cañonero Eduardo Dato, llegó tarde y encima el árbitro lo dejó con seis jugadores sobre el campo.

Habría que esperar a la finalización de la Guerra Civil para que el fútbol del Protectorado consiguiera una cierta estabilidad para instalarse de este a oeste, aun así, la gran aspiración de los equipos de las ciudades punteras era jugar las ligas nacionales peninsulares.

El primero en conseguirlo fue Ceuta. ¿Casualidad? En la temporada 1939/40, reciben una invitación para participar en la Segunda División española los equipos de Ceuta y Tetuán, este último no acepta por problemas de organización y la plaza la toma el EHA de Tánger.

En la temporada 1940/41 participa en Tercera División el Ceuta Sport, en la 1942/43 gana el Campeonato de Marruecos el Atlético Tetuán, que asciende a Tercera.

En Melilla dejamos de hacer el tonto, se crea la Unión Deportiva Melilla y a la temporada siguiente, la 1943/44, nos subimos al carro de la Tercera.

Esta temporada el Campeonato de Marruecos de 1ª Regional se jugó en una sola fase, los equipos participantes fueron: UA Ceutí, Villa Nador, España Tánger, Villa Sanjurjo, Larache  y UD Melilla.

En la temporada 1954/55 y la siguiente, una reestructuración del fútbol nacional convierte a la Tercera División en grupos regionales. Estos fueron los equipos que la formaron por orden de clasificación final en la primera temporada: Ceuta, UD Melilla, Villa Nador, Larache, Alcazarquivir, África Ceutí, Español de Tetuán, U. Tangerina y Pescadores de Villa Sanjurjo.

En 1956, con la independencia de Marruecos y la desaparición de la Federación de Fútbol Hispano Marroquí, quedan dos plazas vacantes en la Segunda División Española, las del Atlético de Tetuán y la del España de Tánger. Estas vacantes son ofrecidas a Ceuta y Melilla, con la condición de hacerse cargo de las deudas de estos equipos. La plaza del Atlético de Tetuán se la queda Ceuta, la vacante del España de Tánger, cuya deuda ascendía sobre los cuatro millones de pesetas, al no poder afrontarla la UD Melilla, le fue asignada al Algeciras, una vez más, los “tontos”.

La etapa del Protectorado aupó a los equipos de las principales ciudades al fútbol nacional. Tánger, Ceuta, Melilla y la capital Tetuán conocieron las mieles de la participación en Segunda División, pero el hecho más singular lo protagonizó Tetuán.

Fue en la temporada 1951/52, el Atlético de Tetuán participó esa temporada en la Primera División del fútbol español. Sólo se mantuvo esa campaña, pero se dieron el lujo de competir contra: Barcelona, Athletic de Bilbao, Real Madrid, Atlético de Madrid, Valencia CF, Español, Valladolid, Celta, Real Sociedad, Coruña, Zaragoza, Gijón, Santander y UD Las Palmas.

De la mano de Julio Parres, de conocida familia melillense, bajo su presidencia supo llevar al Atlético de Tetuán a la cima del fútbol español. Por este equipo pasaron jugadores melillenses de enorme valía, que dice muy a las claras del buen ojo del señor Parres para pescar en el caladero melillense.  

Ramoní: De Melilla a Tetuán, de ahí al Sevilla CF, donde alcanzó la internacionalidad.

Juanito Moreno: Se lo llevó la temporada de Primera, marcó un golazo contra el Barcelona, partiendo del centro del campo, dribló a varios jugadores, incluido el gran portero Ramallets, que le valió ser fichado por el Español la temporada siguiente.

Rafael Muñoz: Debutó también en Primera frente al Racing de Santander.

Luis Sánchez: Estuvo a prueba con el Real Madrid, y el Tetuán lo traspasó al Sporting de Gijón.

El fútbol en el Protectorado

  • Melilla, Ceuta, Tetuán y Tánger vivieron fútbol de muchos quilates en una época histórica

Con motivo de la Conferencia de Algeciras en 1906, y el acuerdo posterior firmado en 1912 por ambos países, España y Francia ejercieron el Protectorado sobre Marruecos hasta la independencia de este país en 1956. Por establecer una comparación con la actualidad, en lo referente a España, el norte de Marruecos sería hoy una comunidad autónoma, desde las regiones del Rif hasta Yebala, cuya capital fue Tetuán y que incluía las ciudades españolas de Ceuta y Melilla y la internacional Tánger.

El siglo XX fue el siglo de los deportes, y el fútbol, el deporte rey.

En lo referente a Melilla, recordarán nuestros lectores que en 1912 apareció el Sporting Club Melilla como equipo organizado. La primera Federación Africana de Fútbol se creó en Melilla en 1916, con sede en La Hípica, primer campo de fútbol que podía ser considerado como tal y que lo fue hasta 1945.

Entre equipos de civiles y militares, las primeras competiciones se pusieron en marcha, pero el año es muy largo y los partidos de verdadera calidad se repetían, y pronto surgió la necesidad de ampliar el campo competitivo, para comparar estilos de juego, calidad del mismo y también las diferentes formas de entender las reglas del juego. Así, en 1917, con motivo de la celebración en La Hípica de una Gran Semana Deportiva, se contrató al Club Malagueño para jugar sendos partidos y en 1918, aprovechando la visita de uno de los muchos barcos que arribaban al puerto de nuestra ciudad, se concertó un partido con los marineros del barco inglés SS Sthyl. Nada mejor que comparar nuestro fútbol con el inglés, a pesar de que les ganamos 3 a 2, la impresión que causaron los futbolistas de la “Rubia Albión” fue inmejorable y se extrajeron enseñanzas muy positivas.

Pero el ejercicio de la acción del Protectorado no fue ni mucho menos pacífico, lo que también afectó al fútbol, que durante la década de los años veinte se limitó a la competición interna y la contratación de equipos peninsulares y fruto de las buenas relaciones con Francia, ocupante del Protectorado Sur y Argelia, los equipos de estas zonas intercambiaron partidos en ambas direcciones.

Y así llegamos a 1931, en el que un avispado ceutí, Luis Sánchez Urdazpal, consigue llevarse hasta la ciudad hermana la Federación Hispano Marroquí de Fútbol, y como dice el refrán, “el que parte y reparte se lleva la mejor parte”.

En 1933, en la Asamblea Ordinaria celebrada en Ceuta, se crea el primer campeonato de Marruecos, organizado en dos fases: Zona Oriental en el que participan Melilla CF, Deportiva Melillense, Deportivo Español y Real Sociedad Hípica. En la Zona Occidental se incluyó además al Mogreb de Tánger.

Los campeones y subcampeones de las dos zonas debían enfrentarse por sistema de liga a doble vuelta. Las dificultades del transporte de la época no facilitaban los desplazamientos. Sirva como ilustración de lo que les contamos la odisea del Deportivo Español, nuestro campeón, que en su desplazamiento a Ceuta se quedó estancado en Alhucemas y desde allí fue transportado por el barco Cañonero Eduardo Dato, llegó tarde y encima el árbitro lo dejó con seis jugadores sobre el campo.

Habría que esperar a la finalización de la Guerra Civil para que el fútbol del Protectorado consiguiera una cierta estabilidad para instalarse de este a oeste, aun así, la gran aspiración de los equipos de las ciudades punteras era jugar las ligas nacionales peninsulares.

El primero en conseguirlo fue Ceuta. ¿Casualidad? En la temporada 1939/40, reciben una invitación para participar en la Segunda División española los equipos de Ceuta y Tetuán, este último no acepta por problemas de organización y la plaza la toma el EHA de Tánger.

En la temporada 1940/41 participa en Tercera División el Ceuta Sport, en la 1942/43 gana el Campeonato de Marruecos el Atlético Tetuán, que asciende a Tercera.

En Melilla dejamos de hacer el tonto, se crea la Unión Deportiva Melilla y a la temporada siguiente, la 1943/44, nos subimos al carro de la Tercera.

Esta temporada el Campeonato de Marruecos de 1ª Regional se jugó en una sola fase, los equipos participantes fueron: UA Ceutí, Villa Nador, España Tánger, Villa Sanjurjo, Larache  y UD Melilla.

En la temporada 1954/55 y la siguiente, una reestructuración del fútbol nacional convierte a la Tercera División en grupos regionales. Estos fueron los equipos que la formaron por orden de clasificación final en la primera temporada: Ceuta, UD Melilla, Villa Nador, Larache, Alcazarquivir, África Ceutí, Español de Tetuán, U. Tangerina y Pescadores de Villa Sanjurjo.

En 1956, con la independencia de Marruecos y la desaparición de la Federación de Fútbol Hispano Marroquí, quedan dos plazas vacantes en la Segunda División Española, las del Atlético de Tetuán y la del España de Tánger. Estas vacantes son ofrecidas a Ceuta y Melilla, con la condición de hacerse cargo de las deudas de estos equipos. La plaza del Atlético de Tetuán se la queda Ceuta, la vacante del España de Tánger, cuya deuda ascendía sobre los cuatro millones de pesetas, al no poder afrontarla la UD Melilla, le fue asignada al Algeciras, una vez más, los “tontos”.

La etapa del Protectorado aupó a los equipos de las principales ciudades al fútbol nacional. Tánger, Ceuta, Melilla y la capital Tetuán conocieron las mieles de la participación en Segunda División, pero el hecho más singular lo protagonizó Tetuán.

Fue en la temporada 1951/52, el Atlético de Tetuán participó esa temporada en la Primera División del fútbol español. Sólo se mantuvo esa campaña, pero se dieron el lujo de competir contra: Barcelona, Athletic de Bilbao, Real Madrid, Atlético de Madrid, Valencia CF, Español, Valladolid, Celta, Real Sociedad, Coruña, Zaragoza, Gijón, Santander y UD Las Palmas.

De la mano de Julio Parres, de conocida familia melillense, bajo su presidencia supo llevar al Atlético de Tetuán a la cima del fútbol español. Por este equipo pasaron jugadores melillenses de enorme valía, que dice muy a las claras del buen ojo del señor Parres para pescar en el caladero melillense.  

Ramoní: De Melilla a Tetuán, de ahí al Sevilla CF, donde alcanzó la internacionalidad.

Juanito Moreno: Se lo llevó la temporada de Primera, marcó un golazo contra el Barcelona, partiendo del centro del campo, dribló a varios jugadores, incluido el gran portero Ramallets, que le valió ser fichado por el Español la temporada siguiente.

Rafael Muñoz: Debutó también en Primera frente al Racing de Santander.

Luis Sánchez: Estuvo a prueba con el Real Madrid, y el Tetuán lo traspasó al Sporting de Gijón.