Historia del Álvarez Claro, Parte III

Antonio G. Jáuregui 11-05-2015 - Historia

  • En esta ocasión nos centramos en lo ocurrido entre los 1987 y 1998

¡Hola! soy Álvarez Claro. Les recuerdo que, a lo largo de, con éste, tres artículos, les estoy intentando contar la historia de los 70 años de mi existencia, gracias por su atención.

La última parte de mí ya larga vida comienza en la temporada 1987/88. Estaba recién creada la Segunda División B del fútbol nacional y a la Unión Deportiva Melilla le correspondió el derecho a participar en ella al haber quedado tercer clasificado del Grupo IX de la Tercera División, pasaban los cuatro primeros.

Así comenzaba una nueva etapa en una nueva categoría en la que a día de hoy, 11 de mayo de 2015, continuamos y, como un año más, hemos hecho los deberes, vamos séptimos clasificados y la categoría está salvada, la próxima temporada jugaremos de nuevo en ella. O sea, casi treinta años, que nos convierte en el equipo decano de la categoría.

Casi treinta años en Segunda B dan mucho para contar. Hubo de todo, temporadas mejores y otras no tanto, pero todas con un nexo común, la falta de dinero. Brevemente se las relataré. Pero antes de entrar en materia les recordaré otro acontecimiento futbolístico de relevancia.

El 18 de noviembre de 1987 jugaba en mi césped la Selección Nacional Española Olímpica. Fue la primera vez que una Selección Española acudía a mi terreno de juego. En 1938 la Selección Nacional que se creó durante la Guerra Civil también jugó en Melilla, pero fue en el viejo estadio hermano de La Hípica. Si pulsan en “Recordando a” lo podrán recordar.

Fue este un gran acontecimiento que el autor de esta página les relatará con más profundidad en una próxima entrega. Así que me voy a ceñir en contarles lo prometido, el eterno caminar de la UD Melilla por la Segunda División B.

En la tercera temporada, la de 1989/90, la Unión Deportiva Melilla estuvo a punto de dar la campanada. Bajo la presidencia de Paco Benítez y con Alvarito de entrenador, quedamos segundos por detrás del Albacete que entrenaba Benito Floro. Hicimos una gran temporada, vencimos al Albacete en los dos enfrentamientos que tuvimos, 2 a 0 en Melilla y 0 a 1 en su terreno de juego. Aun así no pudo ser, el equipo manchego quedó primero con sesenta puntos, por los cincuenta y cinco logrados por nosotros. Fue una injusticia pues sólo ascendía de categoría el primer clasificado, ser segundo daba igual que ser décimo, esto trajo como consecuencia que a partir de la temporada 1990/91 jugaran una Liguilla de ascenso entre los cuatro primeros clasificados de los cuatro grupos que conformaban la Segunda B.

Y así nos plantamos en la temporada 1997/98 en la que siendo presidente Diego Bernal y entrenador Juan Ramón López Caro (como dato curioso, tanto Floro como L. Caro acabaron entrenando al Real Madrid), el Melilla quedaba Campeón del Grupo IV, lo que daba derecho a disputar la Liguilla de Ascenso a Segunda División. Se recuperó la ilusión y las excelentes entradas en mis gradas, nos tocó jugar contra Universidad de Las Palmas, Burgos y Elche, que finalmente fue quién logró el ascenso.

De nuevo la desilusión tras tantos esfuerzos. Habría más, pero eso se los terminaré de relatar otro día. De nuevo, gracias.

Historia del Álvarez Claro, Parte III

  • En esta ocasión nos centramos en lo ocurrido entre los 1987 y 1998

¡Hola! soy Álvarez Claro. Les recuerdo que, a lo largo de, con éste, tres artículos, les estoy intentando contar la historia de los 70 años de mi existencia, gracias por su atención.

La última parte de mí ya larga vida comienza en la temporada 1987/88. Estaba recién creada la Segunda División B del fútbol nacional y a la Unión Deportiva Melilla le correspondió el derecho a participar en ella al haber quedado tercer clasificado del Grupo IX de la Tercera División, pasaban los cuatro primeros.

Así comenzaba una nueva etapa en una nueva categoría en la que a día de hoy, 11 de mayo de 2015, continuamos y, como un año más, hemos hecho los deberes, vamos séptimos clasificados y la categoría está salvada, la próxima temporada jugaremos de nuevo en ella. O sea, casi treinta años, que nos convierte en el equipo decano de la categoría.

Casi treinta años en Segunda B dan mucho para contar. Hubo de todo, temporadas mejores y otras no tanto, pero todas con un nexo común, la falta de dinero. Brevemente se las relataré. Pero antes de entrar en materia les recordaré otro acontecimiento futbolístico de relevancia.

El 18 de noviembre de 1987 jugaba en mi césped la Selección Nacional Española Olímpica. Fue la primera vez que una Selección Española acudía a mi terreno de juego. En 1938 la Selección Nacional que se creó durante la Guerra Civil también jugó en Melilla, pero fue en el viejo estadio hermano de La Hípica. Si pulsan en “Recordando a” lo podrán recordar.

Fue este un gran acontecimiento que el autor de esta página les relatará con más profundidad en una próxima entrega. Así que me voy a ceñir en contarles lo prometido, el eterno caminar de la UD Melilla por la Segunda División B.

En la tercera temporada, la de 1989/90, la Unión Deportiva Melilla estuvo a punto de dar la campanada. Bajo la presidencia de Paco Benítez y con Alvarito de entrenador, quedamos segundos por detrás del Albacete que entrenaba Benito Floro. Hicimos una gran temporada, vencimos al Albacete en los dos enfrentamientos que tuvimos, 2 a 0 en Melilla y 0 a 1 en su terreno de juego. Aun así no pudo ser, el equipo manchego quedó primero con sesenta puntos, por los cincuenta y cinco logrados por nosotros. Fue una injusticia pues sólo ascendía de categoría el primer clasificado, ser segundo daba igual que ser décimo, esto trajo como consecuencia que a partir de la temporada 1990/91 jugaran una Liguilla de ascenso entre los cuatro primeros clasificados de los cuatro grupos que conformaban la Segunda B.

Y así nos plantamos en la temporada 1997/98 en la que siendo presidente Diego Bernal y entrenador Juan Ramón López Caro (como dato curioso, tanto Floro como L. Caro acabaron entrenando al Real Madrid), el Melilla quedaba Campeón del Grupo IV, lo que daba derecho a disputar la Liguilla de Ascenso a Segunda División. Se recuperó la ilusión y las excelentes entradas en mis gradas, nos tocó jugar contra Universidad de Las Palmas, Burgos y Elche, que finalmente fue quién logró el ascenso.

De nuevo la desilusión tras tantos esfuerzos. Habría más, pero eso se los terminaré de relatar otro día. De nuevo, gracias.