Historia del Álvarez Claro, Parte II

Antonio G. Jáuregui 01-05-2015 - Historia

  • Continuamos contándoles vivencias del estadio melillense, partiendo de 1956 con el Melilla CF

Francisco Benítez Orozco

Nos habíamos quedado en el artículo anterior en el que les relato mi historia, en 1956 año en que desapareció mi querida Unión Deportiva y nos convertimos en Melilla C. F, y abandonamos el color azul para recuperar el antiguo color rojinegro. Continuamos en Tercera División los años que restaban para acabar la década de los 50.

Alcanzados los años 60, recuperamos el azul Melilla para las camisetas y el equipo comenzó a darme satisfacciones, quedamos segundos en la temporada 1960/61, aunque nos quedamos a las puertas del ascenso, nos eliminó el Galdácano.

En la temporada siguiente la 1961/62, con don José Torcello al frente de la Presidencia, el Melilla C.F. alcanzaba el segundo puesto de la fase regular del Campeonato de Liga, lo que daba derecho a jugar las eliminatorias para el ansiado ascenso a Segunda División. Eliminamos primeramente al Imperial de Murcia y después nos tocó hacerlo contra el Albacete Balompié. No resultó fácil, después de empatar a cero en los encuentros jugados tanto en Melilla como en Albacete, hubo que jugar un tercer  partido de desempate en campo neutral. El terreno elegido fue el de Vallecas y allí ganamos por dos a cero, estábamos en Segunda División.

Fue a primeros de  junio de 1962, nada más acabar el partido la gente se volvió loca, aficionados y no tanto, hombres y mujeres, niños y niñas, salieron de sus casas en una espontánea manifestación de alegría, gritando haciendo sonar los pitos de los coches y de nuevo, cuando el Ciudad de Valencia devolvió a la expedición melillista a la ciudad, otra vez toda Melilla fue a recibirlos al puerto, banda de música, lanzamiento de cohetes, se cerraron colegios, empresas y la alegría se desbordó por nuestras calles, fue hermoso vivirlo.

Y el fútbol melillense iniciaba una nueva andadura en la Segunda División Nacional del fútbol español. El sueño duró cuatro temporadas, desde 1962 hasta 1966, año en el que volvimos a descender a la Tercera División.

A partir de ahí, se inició un calvario interminable, el fútbol melillense se desunió, así en la temporada 1973/74, Melilla cuenta con dos equipos en categoría nacional al ascender el Melilla Industrial; división de esfuerzos, perjuicio para todos.

En la temporada de 1974/75, otra vez dos equipos, el Melilla C. F. y otro nuevo ascendido, la Sociedad Deportiva Melilla creada por el anterior presidente melillista Francisco López, más división y más enfrentamientos entre melillenses, así hasta 1976 en el que el Melilla C.F. desciende, pero asciende a tercera el Gimnástico de Cabrerizas que toma su relevo.

Finalmente en la temporada 1976/77, se impone la cordura, se fusionan el descendido Melilla C.F. y el recién ascendido Gimnástico de Cabrerizas, surgiendo el Gimnástico Melilla, la Sociedad Deportiva renuncia a participar en Tercera y se fusiona también, por lo que esta temporada 76/77 por fin se compite con un solo equipo bajo la presidencia de un gran melillense, el señor Lalchandani.

Pero no piensen que ahí quedó la cosa, de nuevo dos equipos en Tercera División en la temporada 1978/79, el Industrial Melilla nuevo ascendido y Gimnástico Melilla, en fin, un despropósito nuevo que nos lleva a la temporada 1979/80, en la que por fin se impone la cordura y se retoma la unidad del fútbol melillense, creándose de nuevo, como en 1943 la “Unión Deportiva Melilla”; pero si creen que ahí quedó la cosa se equivocan, en la temporada 1982/83, de nuevo asciende a Tercera el Industrial Melilla, en la 1985/86 renace el Melilla C.F., total, un disparate.

En fin hay que acabar para no cansarles, este sinsentido duró hasta 1987, año en que se crea la Segunda División B, en el que la Unión Deportiva Melilla logró plaza directa al quedar clasificado en tercera posición.

Aquí lo dejamos, este artículo ha sido agotador para un viejo como yo, en el próximo les relataré nuestras andanzas en Segunda B.

Francisco Benítez Orozco

Historia del Álvarez Claro, Parte II

  • Continuamos contándoles vivencias del estadio melillense, partiendo de 1956 con el Melilla CF

Nos habíamos quedado en el artículo anterior en el que les relato mi historia, en 1956 año en que desapareció mi querida Unión Deportiva y nos convertimos en Melilla C. F, y abandonamos el color azul para recuperar el antiguo color rojinegro. Continuamos en Tercera División los años que restaban para acabar la década de los 50.

Alcanzados los años 60, recuperamos el azul Melilla para las camisetas y el equipo comenzó a darme satisfacciones, quedamos segundos en la temporada 1960/61, aunque nos quedamos a las puertas del ascenso, nos eliminó el Galdácano.

En la temporada siguiente la 1961/62, con don José Torcello al frente de la Presidencia, el Melilla C.F. alcanzaba el segundo puesto de la fase regular del Campeonato de Liga, lo que daba derecho a jugar las eliminatorias para el ansiado ascenso a Segunda División. Eliminamos primeramente al Imperial de Murcia y después nos tocó hacerlo contra el Albacete Balompié. No resultó fácil, después de empatar a cero en los encuentros jugados tanto en Melilla como en Albacete, hubo que jugar un tercer  partido de desempate en campo neutral. El terreno elegido fue el de Vallecas y allí ganamos por dos a cero, estábamos en Segunda División.

Fue a primeros de  junio de 1962, nada más acabar el partido la gente se volvió loca, aficionados y no tanto, hombres y mujeres, niños y niñas, salieron de sus casas en una espontánea manifestación de alegría, gritando haciendo sonar los pitos de los coches y de nuevo, cuando el Ciudad de Valencia devolvió a la expedición melillista a la ciudad, otra vez toda Melilla fue a recibirlos al puerto, banda de música, lanzamiento de cohetes, se cerraron colegios, empresas y la alegría se desbordó por nuestras calles, fue hermoso vivirlo.

Y el fútbol melillense iniciaba una nueva andadura en la Segunda División Nacional del fútbol español. El sueño duró cuatro temporadas, desde 1962 hasta 1966, año en el que volvimos a descender a la Tercera División.

A partir de ahí, se inició un calvario interminable, el fútbol melillense se desunió, así en la temporada 1973/74, Melilla cuenta con dos equipos en categoría nacional al ascender el Melilla Industrial; división de esfuerzos, perjuicio para todos.

En la temporada de 1974/75, otra vez dos equipos, el Melilla C. F. y otro nuevo ascendido, la Sociedad Deportiva Melilla creada por el anterior presidente melillista Francisco López, más división y más enfrentamientos entre melillenses, así hasta 1976 en el que el Melilla C.F. desciende, pero asciende a tercera el Gimnástico de Cabrerizas que toma su relevo.

Finalmente en la temporada 1976/77, se impone la cordura, se fusionan el descendido Melilla C.F. y el recién ascendido Gimnástico de Cabrerizas, surgiendo el Gimnástico Melilla, la Sociedad Deportiva renuncia a participar en Tercera y se fusiona también, por lo que esta temporada 76/77 por fin se compite con un solo equipo bajo la presidencia de un gran melillense, el señor Lalchandani.

Pero no piensen que ahí quedó la cosa, de nuevo dos equipos en Tercera División en la temporada 1978/79, el Industrial Melilla nuevo ascendido y Gimnástico Melilla, en fin, un despropósito nuevo que nos lleva a la temporada 1979/80, en la que por fin se impone la cordura y se retoma la unidad del fútbol melillense, creándose de nuevo, como en 1943 la “Unión Deportiva Melilla”; pero si creen que ahí quedó la cosa se equivocan, en la temporada 1982/83, de nuevo asciende a Tercera el Industrial Melilla, en la 1985/86 renace el Melilla C.F., total, un disparate.

En fin hay que acabar para no cansarles, este sinsentido duró hasta 1987, año en que se crea la Segunda División B, en el que la Unión Deportiva Melilla logró plaza directa al quedar clasificado en tercera posición.

Aquí lo dejamos, este artículo ha sido agotador para un viejo como yo, en el próximo les relataré nuestras andanzas en Segunda B.