In Memoriam: Tito Vilanova y su relación con Melilla

Antonio G. Jáuregui 27-04-2014 - Historia

  • El técnico consiguió en la Ciudad Autónoma el título de entrenador nacional

  • Jugó la fase de ascenso a Segunda con el Elche en el Álvarez Claro en la 98/99

Juan Moya

El fútbol español está de luto, un joven entrenador (45 años) tuvo que dejar en la cumbre del éxito, al equipo de toda su vida el FC. Barcelona, debido a una cruel enfermedad que le apartó en 2013, después de ganar una Liga igualando el récord de los 100 puntos que un año antes había conseguido el Real Madrid de José Mouriño, sí, el del dedo en el ojo, del que estamos seguro de sus sinceras palabras de dolor por tan sensible pérdida.

Brevemente haremos una sinopsis de su biografía deportiva, centrándonos en la relación que Tito tuvo con nuestra ciudad, siempre relacionada con el fútbol.

Empezaremos por el final, Tito Vilanova en el año 2003, después de abandonar la práctica deportiva como futbolista, decidió continuar como entrenador, iniciándose en el Cadete B del FC. Barcelona. Acabada la temporada le surgió la oportunidad de alcanzar el título de entrenador nacional, por entonces en Melilla se podía lograr en un curso intensivo de 40 días en los meses de verano, la otra manera era hacerlo en tu circunscripción federativa a lo largo de 2 años acudiendo a clase los sábados en interminables sesiones de 8 de la mañana a 10 de la noche. Fueron muchos aspirantes a entrenador nacional los que eligieron la opción  primera que, si bien conllevaba la ventaja de hacerlo de un solo tirón, tenía la servidumbre de tener que pasar dos meses fuera de tu entorno, con el consiguiente desembolso económico y afectivo de esta segunda fórmula.

El caso es que Tito Vilanova consiguió en nuestra ciudad el anhelado título de entrenador nacional, junto a otros insignes ex futbolistas tales como Doménech, Torrent, Pep Boada, Narcís Juliá, (estos cuatro pertenecen o han pertenecido a la plantilla de la Masía), Juan Carlos Rojo, Paco Clos, Cuco Ziganda y Patchi Salinas, entre otros. Meses después los catalanes de aquella generación serían conocidos como “La quinta del moro” en alusión a la ciudad donde se hicieron entrenadores de Primera División.

El otro vínculo de Tito con nuestra ciudad se remonta a 1999, en su largo peregrinar por los diferentes equipos y categorías del fútbol nacional, Barcelona, Figueres, Celta de Vigo, Badajoz, Mallorca, Lérida, Elche y finalmente Gramanet (2000-2001) donde abandona el fútbol como practicante. Fue con el Elche en la temporada 1998-99 en la que la UD. Melilla quedó campeón del Grupo IV de la Segunda División B, lo que le concedió el derecho a jugar la Liguilla de ascenso a la Segunda División A.

Esta Liguilla de ascenso encuadró a los equipos de Universidad de Las Palmas, Burgos, Elche y Melilla. Tito Vilanova pertenecía a la plantilla del Elche CF. (1998-2000), equipo que finalmente logró el ascenso a la división superior, el sistema de juego de la Liguilla, todos contra todos a doble partido, nos deparó un doble encuentro, el primero jugado en la ciudad alicantina en el que el Melilla perdió por dos a uno, en un partido en el que el Presidente de la entidad, Diego Bernal, no dudó en catalogar de robo arbitral y en el que la mucha afición que se desplazó para apoyar al equipo fue vejada y maltratada por el club y la afición ilicitana.

Tito no jugó en este encuentro, posiblemente por estar lesionado, pues era titular indiscutible, pero el partido de vuelta jugado en el Álvarez Claro sí contó con su participación, partido en el que la UD. Melilla ya no se jugaba nada y que ganó el Elche por cero a uno. En este partido  participó Vilanova que jugó en nuestra ciudad hasta el minuto 77 en el que fue sustituido.

En esta España nuestra tenemos la tendencia de ensalzar las virtudes y olvidar los defectos de las personas que nos dejan, “to er mundo e güeno”, en este caso tenemos el convencimiento de que la persona que nos ha dejado responde al perfil de los buenos de verdad, en ello coinciden quienes en ese verano del 2003 tuvieron la suerte de compartir una parte de su vida, Paco Carmona, Director del Curso; Felipe Sánchez, profesor, y entre otros, Juan Moya, actual entrenador de la UD. Melilla, que fue además de profesor de técnica, el jefe de estudios del curso y a quien agradecemos su inestimable ayuda en la confección de este artículo.

Sirva además como punto final, visto los resultados positivos en la trayectoria deportiva de buena parte de los que obtuvieron el título de entrenador nacional en nuestra ciudad con profesorado local, la reivindicación de la solvencia y competencia de estos cursos que se demostraron perfectamente válidos y que no debieron desaparecer.

Juan Moya

In Memoriam: Tito Vilanova y su relación con Melilla

  • El técnico consiguió en la Ciudad Autónoma el título de entrenador nacional

  • Jugó la fase de ascenso a Segunda con el Elche en el Álvarez Claro en la 98/99

El fútbol español está de luto, un joven entrenador (45 años) tuvo que dejar en la cumbre del éxito, al equipo de toda su vida el FC. Barcelona, debido a una cruel enfermedad que le apartó en 2013, después de ganar una Liga igualando el récord de los 100 puntos que un año antes había conseguido el Real Madrid de José Mouriño, sí, el del dedo en el ojo, del que estamos seguro de sus sinceras palabras de dolor por tan sensible pérdida.

Brevemente haremos una sinopsis de su biografía deportiva, centrándonos en la relación que Tito tuvo con nuestra ciudad, siempre relacionada con el fútbol.

Empezaremos por el final, Tito Vilanova en el año 2003, después de abandonar la práctica deportiva como futbolista, decidió continuar como entrenador, iniciándose en el Cadete B del FC. Barcelona. Acabada la temporada le surgió la oportunidad de alcanzar el título de entrenador nacional, por entonces en Melilla se podía lograr en un curso intensivo de 40 días en los meses de verano, la otra manera era hacerlo en tu circunscripción federativa a lo largo de 2 años acudiendo a clase los sábados en interminables sesiones de 8 de la mañana a 10 de la noche. Fueron muchos aspirantes a entrenador nacional los que eligieron la opción  primera que, si bien conllevaba la ventaja de hacerlo de un solo tirón, tenía la servidumbre de tener que pasar dos meses fuera de tu entorno, con el consiguiente desembolso económico y afectivo de esta segunda fórmula.

El caso es que Tito Vilanova consiguió en nuestra ciudad el anhelado título de entrenador nacional, junto a otros insignes ex futbolistas tales como Doménech, Torrent, Pep Boada, Narcís Juliá, (estos cuatro pertenecen o han pertenecido a la plantilla de la Masía), Juan Carlos Rojo, Paco Clos, Cuco Ziganda y Patchi Salinas, entre otros. Meses después los catalanes de aquella generación serían conocidos como “La quinta del moro” en alusión a la ciudad donde se hicieron entrenadores de Primera División.

El otro vínculo de Tito con nuestra ciudad se remonta a 1999, en su largo peregrinar por los diferentes equipos y categorías del fútbol nacional, Barcelona, Figueres, Celta de Vigo, Badajoz, Mallorca, Lérida, Elche y finalmente Gramanet (2000-2001) donde abandona el fútbol como practicante. Fue con el Elche en la temporada 1998-99 en la que la UD. Melilla quedó campeón del Grupo IV de la Segunda División B, lo que le concedió el derecho a jugar la Liguilla de ascenso a la Segunda División A.

Esta Liguilla de ascenso encuadró a los equipos de Universidad de Las Palmas, Burgos, Elche y Melilla. Tito Vilanova pertenecía a la plantilla del Elche CF. (1998-2000), equipo que finalmente logró el ascenso a la división superior, el sistema de juego de la Liguilla, todos contra todos a doble partido, nos deparó un doble encuentro, el primero jugado en la ciudad alicantina en el que el Melilla perdió por dos a uno, en un partido en el que el Presidente de la entidad, Diego Bernal, no dudó en catalogar de robo arbitral y en el que la mucha afición que se desplazó para apoyar al equipo fue vejada y maltratada por el club y la afición ilicitana.

Tito no jugó en este encuentro, posiblemente por estar lesionado, pues era titular indiscutible, pero el partido de vuelta jugado en el Álvarez Claro sí contó con su participación, partido en el que la UD. Melilla ya no se jugaba nada y que ganó el Elche por cero a uno. En este partido  participó Vilanova que jugó en nuestra ciudad hasta el minuto 77 en el que fue sustituido.

En esta España nuestra tenemos la tendencia de ensalzar las virtudes y olvidar los defectos de las personas que nos dejan, “to er mundo e güeno”, en este caso tenemos el convencimiento de que la persona que nos ha dejado responde al perfil de los buenos de verdad, en ello coinciden quienes en ese verano del 2003 tuvieron la suerte de compartir una parte de su vida, Paco Carmona, Director del Curso; Felipe Sánchez, profesor, y entre otros, Juan Moya, actual entrenador de la UD. Melilla, que fue además de profesor de técnica, el jefe de estudios del curso y a quien agradecemos su inestimable ayuda en la confección de este artículo.

Sirva además como punto final, visto los resultados positivos en la trayectoria deportiva de buena parte de los que obtuvieron el título de entrenador nacional en nuestra ciudad con profesorado local, la reivindicación de la solvencia y competencia de estos cursos que se demostraron perfectamente válidos y que no debieron desaparecer.