Los orígenes del baloncesto melillense

Antonio G. Jáuregui 08-03-2014 - Historia

  • En abril de 1955 la Sociedad Hípica se proclamaba Campeón de Marruecos por primera vez

Pepe Calderón

Buceando por las páginas del Telegrama del Rif, el que suscribe, no ha conseguido tener noticia de los orígenes del baloncesto melillense, hasta el 14 de abril de 1932, que con motivo de la celebración del primer aniversario de la II República, se celebra en el campo de la Hípica, un festival atlético militar en el que entre otras manifestaciones deportivas, dos equipos de los distintos Grupos de Regulares 2 de Melilla y 5 de Alhucemas, hicieron una exhibición de baloncesto; el organizador del festival deportivo fue el Teniente Coronel  Antonio Goróstegui, Jefe del Grupo de Regulares de Alhucemas y antiguo jefe de estudios de la Escuela Central de Educación Física sita en Toledo.

No es hasta el mes de enero del año de 1936, en el que aparece la noticia de los partidos jugados en el campo del Instituto entre el África BCC y Los pequeños balón-cestos, que empataron a tres tantos; a continuación jugaron Los cinco españolistas contra Los largos BC, partido que ganaron los primeros por nueve tantos a tres y se informa de un tercer partido más, contendiendo dos equipos formados por estudiantes de cuarto y quinto de bachillerato, encuentro que ganan por nueve tantos a cinco los estudiantes de quinto año que se alineó así: Abadía, Meliveo, Lamas, Arbós, Carpintero y Pérez Enrique. 

Nos desplazamos hasta 1938, en el que el día 22 de noviembre, se celebra en el Campo de fútbol de la Hípica a beneficio “Pro aguinaldo del combatiente”, un partido de fútbol y en los prolegómenos, un partido femenino (aparecen por vez primera las chicas) de Basket Ball entre los equipos A y B formados por las chicas del SEU (Sindicato Español Universitario). En el equipo A, con camisa azul y falda pantalón blanco se alinearon: Araceli Guirado (capitana), Isabel Gómez, Pepita Ariza, Aurora Esteban, Corona Troncoso y Juanita Alcalá; por el equipo B, con camisa y faldas pantalón blanco jugaron: Maruja Moreno (capitana), Agustina Sánchez, Toti Romero, Maruja Santa-Cruz, Maruja Lillo, Manolita Losada y Encarna Herrero. El tanteo fue de cuatro a tres, venciendo el equipo A. El 18 de diciembre del mismo año, de nuevo las chicas del SEU, aprovechaban el escaparate del fútbol, para jugar en el descanso de un partido, un nuevo encuentro, pero ya con nombre propio se enfrentaron los equipos Estudio y Acción, en esta ocasión con el fin de recaudar dinero para “juguetes de Reyes para los niños pobres”.

Finalizada la guerra civil en abril de 1939, se celebró un festival atlético organizado por el SEU. Esta manifestación deportiva fue toda una declaración de intenciones del nuevo régimen, de cómo iba a discurrir en los próximos años, la organización y práctica del deporte, sobre todo, el llamado minoritario. El festival constó de diferentes pruebas de atletismo y dos partidos de baloncesto, femenino y masculino.

Los años 40 se inician con un lento caminar hasta 1943, este año es más pródigo en competiciones de baloncesto, tanto femenino como masculino, más los segundos.

Aparece un elemento nuevo de suma importancia, un terreno de juego independiente del fútbol y exclusivo para su práctica, el Campo de la Compañía de Mar, situado en la calle Pablo Vallescá, además del Instituto, la Salle y los equipos militares entre los que destacó el  de Artillería 32, el terreno de juego de la Compañía de Mar sería el protagonista ante la necesidad de concentrar los partidos y contar con una situación geográfica inmejorable, el centro de la ciudad, (hay que tener en cuenta que en aquellos tiempos el medio de locomoción más usado era el “coche de San Fernando”, un ratito a pie y otro andando).

Comienzan también este año 43 a compararse los avances del baloncesto melillense en confrontaciones contra el SEU de Málaga los chicos y contra Larache las chicas, con saldos victoriosos para los nuestros.

En 1944 empezamos a tener conocimiento de la Federación Hispano Marroquí de Baloncesto con sede en Tetuán, mediante el anuncio de prensa en el que se invita a todos los clubes y sociedades a participar en el Campeonato de Marruecos. Este campeonato se jugaba en una primera fase dividida en Zona Occidental (Tetuán, Tánger, Ceuta, Larache…) y Zona Oriental (Melilla, Villa Nador, Villa Sanjurjo, Segangan…) y una segunda fase final, que enfrentaba a los dos primeros clasificados de cada zona de la que surgía el Campeón de Marruecos, Melilla no tendría un equipo ganador hasta 1955, como más adelante le informaremos.

Cabe destacar, como eventos más destacados y para finalizar con la década de los 40, el subcampeonato de España femenino logrado en Badajoz por el equipo de la Sección Femenina de Melilla formado por: Matilde Rizo, Carmen Vives, Juana Pastor, Fernanda Pastor, Isabel Escobar y Carmen Pérez, con María Angustias García Rubio como jefa de expedición y el Sr. Herrera como entrenador, perdían la final contra la Sección Femenina de Madrid por cuatro canastas de diferencia, el partido al celebrarse en el mes de agosto de 1948, se jugó a las doce de la noche y la cancha fue la terraza del Teatro López de Ayala de la ciudad extremeña.

El 13 de marzo de 1949 se jugaba por primera vez en Melilla un partido con carácter internacional, el Instituto Nacional de Previsión se enfrentaba en la cancha de la Compañía de Mar al Rapide Club de Oujda, vencieron los melillenses por 31 – 26, que alinearon a: Márquez (5), Navarro (1), Pezzi III, Bustinduy (11), Ricomá (6), Lisardo (8), Hinojos e Iglesias.

Y entramos en la década de los 50, antes de continuar y para que se hagan una idea de la situación de este deporte a nivel nacional. A primeros del mes de mayo de este año, el Barcelona se proclamaba Campeón de España al vencer al Badalona, por 46 a 39 en la final, el partido se jugó en la Plaza de Toros de Las Arenas.

En lo que a instalaciones se refiere, el campo de la Compañía de Mar sufre importantes mejoras, consistentes en; levantar el piso y ponerle arena especial, delimitación de las líneas de fondo con ladrillo, más adelante estaba previsto hacer la pista de mampostería y añadir un marcador. En el mes de agosto de 1951, la Hípica se sumaba a la fiesta del baloncesto, aportando equipos y nueva cancha para su práctica.

Los equipos melillenses seguían participando en la Liga de Marruecos, en el mes de marzo del año de 1950, se desplazaron hasta Tetuán los equipos Gaitero (la sede de este club estaba en la Carretera Hidum) y Artillería 32, que se enfrentaron al Atlético de Tetuán y el Español perdiendo sus encuentros.

En abril en la fase territorial de los VIII campeonatos nacionales de la obra nacional “Ecuación y Descanso”, el Instituto Nacional de Previsión vencía a Ceuta por 27 – 19; con esta victoria adquiere el derecho a participar en la fase andaluza en la que se proclama subcampeón de Andalucía al perder en la final frente al Sindicato de frutas de Málaga por medio cesto (22 – 21).

En mayo de este año de 1950, el equipo femenino melillense Llano Amarillo, tenía una doble confrontación con las chicas de Tetuán, perdieron en la ida por 12 – 6 y vencían en el partido de vuelta por 16 – 4, este partido se jugó en Villa Nador por encontrarse en obras el campo de la Compañía de Mar. Este resultado las faculta para asistir a la fase final nacional que se juega en Lérida en la que finalizan Terceras de España de los VIII Campeonatos citados.

Por cuestiones de espacio y de no cansarles, nos remontamos hasta 1955, año en el que el baloncesto melillense consigue el mayor logro de su incipiente historia.

En abril de este año la Sociedad Hípica se proclamaba Campeón de Marruecos por primera vez un equipo melillense se alzaba con este título al vencer en la final por 39 – 23 al Hasnana de Tánger, este fue el equipo ganador, Guerrero, Caqui, Rigal, Conesa, Bustinduy, Ballesteros, Cabaleiro, Mogas, Díaz y Capitaine.

Este triunfo les lleva a jugar en Madrid la fase nacional, en el que quedaron Subcampeones de España al perder la final con el Águilas de Bilbao, no obstante al subir de categoría los dos primeros clasificados, la Hípica de Melilla asciende a la Primera División Nacional del baloncesto español, lamentablemente y por cuestiones económicas se tuvo que renunciar a la participación, Francisco Bustinduy que era su entrenador, abandonaba el cargo y en una entrevista al Telegrama del Rif, vaticinaba un oscuro porvenir al futuro inmediato del baloncesto local, sí no cambiaban determinadas dinámicas de participación que lastraban su crecimiento.

Y aquí lo dejamos de momento, sólo añadir un dato más para situarles en el contexto de la época, antes le dábamos el relativo al máximo nivel nacional, en éste le ofrecemos el de máximo nivel mundial. La final del Campeonato del Mundo jugada en noviembre de 1950, Argentina se proclamó campeona al vencer a EEUU por (64 – 50), quién lo diría.

Pepe Calderón

Los orígenes del baloncesto melillense

  • En abril de 1955 la Sociedad Hípica se proclamaba Campeón de Marruecos por primera vez

Buceando por las páginas del Telegrama del Rif, el que suscribe, no ha conseguido tener noticia de los orígenes del baloncesto melillense, hasta el 14 de abril de 1932, que con motivo de la celebración del primer aniversario de la II República, se celebra en el campo de la Hípica, un festival atlético militar en el que entre otras manifestaciones deportivas, dos equipos de los distintos Grupos de Regulares 2 de Melilla y 5 de Alhucemas, hicieron una exhibición de baloncesto; el organizador del festival deportivo fue el Teniente Coronel  Antonio Goróstegui, Jefe del Grupo de Regulares de Alhucemas y antiguo jefe de estudios de la Escuela Central de Educación Física sita en Toledo.

No es hasta el mes de enero del año de 1936, en el que aparece la noticia de los partidos jugados en el campo del Instituto entre el África BCC y Los pequeños balón-cestos, que empataron a tres tantos; a continuación jugaron Los cinco españolistas contra Los largos BC, partido que ganaron los primeros por nueve tantos a tres y se informa de un tercer partido más, contendiendo dos equipos formados por estudiantes de cuarto y quinto de bachillerato, encuentro que ganan por nueve tantos a cinco los estudiantes de quinto año que se alineó así: Abadía, Meliveo, Lamas, Arbós, Carpintero y Pérez Enrique. 

Nos desplazamos hasta 1938, en el que el día 22 de noviembre, se celebra en el Campo de fútbol de la Hípica a beneficio “Pro aguinaldo del combatiente”, un partido de fútbol y en los prolegómenos, un partido femenino (aparecen por vez primera las chicas) de Basket Ball entre los equipos A y B formados por las chicas del SEU (Sindicato Español Universitario). En el equipo A, con camisa azul y falda pantalón blanco se alinearon: Araceli Guirado (capitana), Isabel Gómez, Pepita Ariza, Aurora Esteban, Corona Troncoso y Juanita Alcalá; por el equipo B, con camisa y faldas pantalón blanco jugaron: Maruja Moreno (capitana), Agustina Sánchez, Toti Romero, Maruja Santa-Cruz, Maruja Lillo, Manolita Losada y Encarna Herrero. El tanteo fue de cuatro a tres, venciendo el equipo A. El 18 de diciembre del mismo año, de nuevo las chicas del SEU, aprovechaban el escaparate del fútbol, para jugar en el descanso de un partido, un nuevo encuentro, pero ya con nombre propio se enfrentaron los equipos Estudio y Acción, en esta ocasión con el fin de recaudar dinero para “juguetes de Reyes para los niños pobres”.

Finalizada la guerra civil en abril de 1939, se celebró un festival atlético organizado por el SEU. Esta manifestación deportiva fue toda una declaración de intenciones del nuevo régimen, de cómo iba a discurrir en los próximos años, la organización y práctica del deporte, sobre todo, el llamado minoritario. El festival constó de diferentes pruebas de atletismo y dos partidos de baloncesto, femenino y masculino.

Los años 40 se inician con un lento caminar hasta 1943, este año es más pródigo en competiciones de baloncesto, tanto femenino como masculino, más los segundos.

Aparece un elemento nuevo de suma importancia, un terreno de juego independiente del fútbol y exclusivo para su práctica, el Campo de la Compañía de Mar, situado en la calle Pablo Vallescá, además del Instituto, la Salle y los equipos militares entre los que destacó el  de Artillería 32, el terreno de juego de la Compañía de Mar sería el protagonista ante la necesidad de concentrar los partidos y contar con una situación geográfica inmejorable, el centro de la ciudad, (hay que tener en cuenta que en aquellos tiempos el medio de locomoción más usado era el “coche de San Fernando”, un ratito a pie y otro andando).

Comienzan también este año 43 a compararse los avances del baloncesto melillense en confrontaciones contra el SEU de Málaga los chicos y contra Larache las chicas, con saldos victoriosos para los nuestros.

En 1944 empezamos a tener conocimiento de la Federación Hispano Marroquí de Baloncesto con sede en Tetuán, mediante el anuncio de prensa en el que se invita a todos los clubes y sociedades a participar en el Campeonato de Marruecos. Este campeonato se jugaba en una primera fase dividida en Zona Occidental (Tetuán, Tánger, Ceuta, Larache…) y Zona Oriental (Melilla, Villa Nador, Villa Sanjurjo, Segangan…) y una segunda fase final, que enfrentaba a los dos primeros clasificados de cada zona de la que surgía el Campeón de Marruecos, Melilla no tendría un equipo ganador hasta 1955, como más adelante le informaremos.

Cabe destacar, como eventos más destacados y para finalizar con la década de los 40, el subcampeonato de España femenino logrado en Badajoz por el equipo de la Sección Femenina de Melilla formado por: Matilde Rizo, Carmen Vives, Juana Pastor, Fernanda Pastor, Isabel Escobar y Carmen Pérez, con María Angustias García Rubio como jefa de expedición y el Sr. Herrera como entrenador, perdían la final contra la Sección Femenina de Madrid por cuatro canastas de diferencia, el partido al celebrarse en el mes de agosto de 1948, se jugó a las doce de la noche y la cancha fue la terraza del Teatro López de Ayala de la ciudad extremeña.

El 13 de marzo de 1949 se jugaba por primera vez en Melilla un partido con carácter internacional, el Instituto Nacional de Previsión se enfrentaba en la cancha de la Compañía de Mar al Rapide Club de Oujda, vencieron los melillenses por 31 – 26, que alinearon a: Márquez (5), Navarro (1), Pezzi III, Bustinduy (11), Ricomá (6), Lisardo (8), Hinojos e Iglesias.

Y entramos en la década de los 50, antes de continuar y para que se hagan una idea de la situación de este deporte a nivel nacional. A primeros del mes de mayo de este año, el Barcelona se proclamaba Campeón de España al vencer al Badalona, por 46 a 39 en la final, el partido se jugó en la Plaza de Toros de Las Arenas.

En lo que a instalaciones se refiere, el campo de la Compañía de Mar sufre importantes mejoras, consistentes en; levantar el piso y ponerle arena especial, delimitación de las líneas de fondo con ladrillo, más adelante estaba previsto hacer la pista de mampostería y añadir un marcador. En el mes de agosto de 1951, la Hípica se sumaba a la fiesta del baloncesto, aportando equipos y nueva cancha para su práctica.

Los equipos melillenses seguían participando en la Liga de Marruecos, en el mes de marzo del año de 1950, se desplazaron hasta Tetuán los equipos Gaitero (la sede de este club estaba en la Carretera Hidum) y Artillería 32, que se enfrentaron al Atlético de Tetuán y el Español perdiendo sus encuentros.

En abril en la fase territorial de los VIII campeonatos nacionales de la obra nacional “Ecuación y Descanso”, el Instituto Nacional de Previsión vencía a Ceuta por 27 – 19; con esta victoria adquiere el derecho a participar en la fase andaluza en la que se proclama subcampeón de Andalucía al perder en la final frente al Sindicato de frutas de Málaga por medio cesto (22 – 21).

En mayo de este año de 1950, el equipo femenino melillense Llano Amarillo, tenía una doble confrontación con las chicas de Tetuán, perdieron en la ida por 12 – 6 y vencían en el partido de vuelta por 16 – 4, este partido se jugó en Villa Nador por encontrarse en obras el campo de la Compañía de Mar. Este resultado las faculta para asistir a la fase final nacional que se juega en Lérida en la que finalizan Terceras de España de los VIII Campeonatos citados.

Por cuestiones de espacio y de no cansarles, nos remontamos hasta 1955, año en el que el baloncesto melillense consigue el mayor logro de su incipiente historia.

En abril de este año la Sociedad Hípica se proclamaba Campeón de Marruecos por primera vez un equipo melillense se alzaba con este título al vencer en la final por 39 – 23 al Hasnana de Tánger, este fue el equipo ganador, Guerrero, Caqui, Rigal, Conesa, Bustinduy, Ballesteros, Cabaleiro, Mogas, Díaz y Capitaine.

Este triunfo les lleva a jugar en Madrid la fase nacional, en el que quedaron Subcampeones de España al perder la final con el Águilas de Bilbao, no obstante al subir de categoría los dos primeros clasificados, la Hípica de Melilla asciende a la Primera División Nacional del baloncesto español, lamentablemente y por cuestiones económicas se tuvo que renunciar a la participación, Francisco Bustinduy que era su entrenador, abandonaba el cargo y en una entrevista al Telegrama del Rif, vaticinaba un oscuro porvenir al futuro inmediato del baloncesto local, sí no cambiaban determinadas dinámicas de participación que lastraban su crecimiento.

Y aquí lo dejamos de momento, sólo añadir un dato más para situarles en el contexto de la época, antes le dábamos el relativo al máximo nivel nacional, en éste le ofrecemos el de máximo nivel mundial. La final del Campeonato del Mundo jugada en noviembre de 1950, Argentina se proclamó campeona al vencer a EEUU por (64 – 50), quién lo diría.