Athlético de Madrid = Atlético de Aviación y Melilla

Antonio G. Jáuregui 13-12-2013 - Historia

  • El 9 de septiembre de 1945 el conjunto madrileño asistió a la inauguración del Estadio Álvarez Claro

Permítannos comenzar recordándoles brevemente la historia de este equipo.

El Atlético de Madrid actual comenzó siendo el Athletic de Madrid, fue creado en 1903 por un grupo de estudiantes vascos de la Escuela Especial de Ingenieros de Minas, como una prolongación en Madrid del Athletic de Bilbao, de hecho lo denominaron Athletic Club Sucursal de Madrid. No tardó demasiado tiempo en ser administrado por gente de Madrid, adquiriendo identidad propia.

En octubre de 1939, se firmó la fusión entre el Athletic de Madrid y el Aviación Nacional, equipo creado en Salamanca por militares, lo cual condujo al nacimiento del Athletic Aviación Club. Esta fusión fue debida a la precaria situación económica y la falta de futbolistas del primero, como consecuencia de la Guerra Civil Española. La mejor disposición económica del equipo militar, impuso determinadas condiciones entre ellas la del cambio de nombre.

Sería en enero de 1947 cuando el Club Atlético de Madrid recupera de nuevo su independencia, llegando tal cual le conocemos, hasta el día de hoy.

Hecha esta breve introducción, les narramos a continuación los enfrentamientos que este equipo, en sus dos versiones, jugó en Melilla el pasado siglo hasta en tres ocasiones, contra diferentes equipos de la ciudad y en distintos campos.

La primera visita fue en el año de 1931, los partidos (se jugaron dos, por cuestión de rentabilidad para ambas partes) se anunciaron para los días 21 y 24 de junio en el Campo de la Hípica, el primero contra el equipo propietario del terreno, y el segundo partido, contra el mismo, pero reforzado.

Lo más reseñable del primer partido, aparte de la manifiesta superioridad atlética (le endosaron seis a la Hípica), era la alineación de dos jugadores exhípicos, Buiría y Rioja, del primero poco sabemos, sí del segundo que era hijo del cajero del Banco de España en Melilla, don Arturo Rioja, familia procedente de Haro, La Rioja, pero muy arraigada a la ciudad. En el segundo partido, que finalizó con victoria atlética de nuevo, ésta menos escandalosa, tres a dos, los jugadores antes citados fueron alineados con el equipo de la Hípica.

El saque de honor fue efectuado por la señorita Pili Rioja, hermana del jugador, que actuó de madrina del equipo madrileño. Era muy normal en aquella época lo de las madrinas.

La segunda visita se produjo dos años más tarde. El partido se había anunciado en principio para el jueves día 29 de junio de 1933, el Athletic de Madrid se encontraba de gira por Argelia, para continuar después por las ciudades del Protectorado Español en Marruecos, pero un luctuoso suceso ocurrido en Argel obligó a retrasarlo. Un jugador del Athletic Vigueras falleció víctima del brutal apaleamiento que le infligió la policía de Argel, según relataron sus compañeros. A la salida de un music-hall, dos mujeres estaban peleándose, Vigueras y otros compañeros intervinieron para separarlas, cuando fueron objeto de agresiones por parte de la policía. A consecuencia de los golpes recibidos, el jugador madrileño fallecía en Comisaría, su cuerpo fue embalsamado y traído a Melilla, para ser trasladado a Málaga donde le recibieron sus familiares.

El partido se celebró de nuevo en el campo de la Hípica, y de nuevo el rival fue el conjunto hípico reforzado por otros elementos del fútbol local. Es de destacar que en esta ocasión formó en las filas del equipo hípico Rioja, que había vuelto a Melilla. Vencieron los atléticos por seis goles a tres y previo al partido se guardó un indignado  y respetuoso minuto de silencio en memoria del infortunado jugador.

La tercera y última visita se remonta al año de 1945, con motivo de la feria de septiembre. Volvemos con la dichosa rentabilidad, se anunciaron dos partidos uno para el día 9 y el segundo para el día 11. En esta ocasión el rival de los madrileños era la UD Melilla y el motivo del encuentro ni más ni menos que la inauguración del Estadio Municipal, que posteriormente adoptaría el nombre de su impulsor, el alcalde don Rafael Álvarez Claro. Estadio con una capacidad para 12.000 espectadores, que se realizó en siete meses, aunque se inauguró sin estar totalmente acabado y cuyo costo fue de cuatro millones de pesetas. El primer partido acabó con resultado de uno a uno, y la gloria de pasar a la historia como el jugador que marcó el primer gol del estadio correspondió al delantero de la UDM Bertolet.

El segundo partido ofreció el aliciente de contar con la participación como jugadores de los entrenadores de ambos equipos, el gran portero Ricardo Zamora por los madrileños, y el no menos gran delantero Gaspar Rubio por parte melillense. No hubo color, en este segundo match, se impusieron los aviadores por un rotundo seis a uno.

Melilla daba en el tema deportivo un gran salto cualitativo al ganar una instalación deportiva moderna y de gran nivel en su época, a la vez que jubilaba al vetusto campo de fútbol de la Hípica que fue el mudo testigo del fútbol melillense durante veinte años, los que van desde 1925, en que se convirtió en un campo de fútbol de verdad, a 1945 en el que daba el relevo al hoy, ya también, viejo y destartalado Álvarez Claro.  

Fuente: Wikipedia y Telegrama del Rif      

Athlético de Madrid = Atlético de Aviación y Melilla

  • El 9 de septiembre de 1945 el conjunto madrileño asistió a la inauguración del Estadio Álvarez Claro

Permítannos comenzar recordándoles brevemente la historia de este equipo.

El Atlético de Madrid actual comenzó siendo el Athletic de Madrid, fue creado en 1903 por un grupo de estudiantes vascos de la Escuela Especial de Ingenieros de Minas, como una prolongación en Madrid del Athletic de Bilbao, de hecho lo denominaron Athletic Club Sucursal de Madrid. No tardó demasiado tiempo en ser administrado por gente de Madrid, adquiriendo identidad propia.

En octubre de 1939, se firmó la fusión entre el Athletic de Madrid y el Aviación Nacional, equipo creado en Salamanca por militares, lo cual condujo al nacimiento del Athletic Aviación Club. Esta fusión fue debida a la precaria situación económica y la falta de futbolistas del primero, como consecuencia de la Guerra Civil Española. La mejor disposición económica del equipo militar, impuso determinadas condiciones entre ellas la del cambio de nombre.

Sería en enero de 1947 cuando el Club Atlético de Madrid recupera de nuevo su independencia, llegando tal cual le conocemos, hasta el día de hoy.

Hecha esta breve introducción, les narramos a continuación los enfrentamientos que este equipo, en sus dos versiones, jugó en Melilla el pasado siglo hasta en tres ocasiones, contra diferentes equipos de la ciudad y en distintos campos.

La primera visita fue en el año de 1931, los partidos (se jugaron dos, por cuestión de rentabilidad para ambas partes) se anunciaron para los días 21 y 24 de junio en el Campo de la Hípica, el primero contra el equipo propietario del terreno, y el segundo partido, contra el mismo, pero reforzado.

Lo más reseñable del primer partido, aparte de la manifiesta superioridad atlética (le endosaron seis a la Hípica), era la alineación de dos jugadores exhípicos, Buiría y Rioja, del primero poco sabemos, sí del segundo que era hijo del cajero del Banco de España en Melilla, don Arturo Rioja, familia procedente de Haro, La Rioja, pero muy arraigada a la ciudad. En el segundo partido, que finalizó con victoria atlética de nuevo, ésta menos escandalosa, tres a dos, los jugadores antes citados fueron alineados con el equipo de la Hípica.

El saque de honor fue efectuado por la señorita Pili Rioja, hermana del jugador, que actuó de madrina del equipo madrileño. Era muy normal en aquella época lo de las madrinas.

La segunda visita se produjo dos años más tarde. El partido se había anunciado en principio para el jueves día 29 de junio de 1933, el Athletic de Madrid se encontraba de gira por Argelia, para continuar después por las ciudades del Protectorado Español en Marruecos, pero un luctuoso suceso ocurrido en Argel obligó a retrasarlo. Un jugador del Athletic Vigueras falleció víctima del brutal apaleamiento que le infligió la policía de Argel, según relataron sus compañeros. A la salida de un music-hall, dos mujeres estaban peleándose, Vigueras y otros compañeros intervinieron para separarlas, cuando fueron objeto de agresiones por parte de la policía. A consecuencia de los golpes recibidos, el jugador madrileño fallecía en Comisaría, su cuerpo fue embalsamado y traído a Melilla, para ser trasladado a Málaga donde le recibieron sus familiares.

El partido se celebró de nuevo en el campo de la Hípica, y de nuevo el rival fue el conjunto hípico reforzado por otros elementos del fútbol local. Es de destacar que en esta ocasión formó en las filas del equipo hípico Rioja, que había vuelto a Melilla. Vencieron los atléticos por seis goles a tres y previo al partido se guardó un indignado  y respetuoso minuto de silencio en memoria del infortunado jugador.

La tercera y última visita se remonta al año de 1945, con motivo de la feria de septiembre. Volvemos con la dichosa rentabilidad, se anunciaron dos partidos uno para el día 9 y el segundo para el día 11. En esta ocasión el rival de los madrileños era la UD Melilla y el motivo del encuentro ni más ni menos que la inauguración del Estadio Municipal, que posteriormente adoptaría el nombre de su impulsor, el alcalde don Rafael Álvarez Claro. Estadio con una capacidad para 12.000 espectadores, que se realizó en siete meses, aunque se inauguró sin estar totalmente acabado y cuyo costo fue de cuatro millones de pesetas. El primer partido acabó con resultado de uno a uno, y la gloria de pasar a la historia como el jugador que marcó el primer gol del estadio correspondió al delantero de la UDM Bertolet.

El segundo partido ofreció el aliciente de contar con la participación como jugadores de los entrenadores de ambos equipos, el gran portero Ricardo Zamora por los madrileños, y el no menos gran delantero Gaspar Rubio por parte melillense. No hubo color, en este segundo match, se impusieron los aviadores por un rotundo seis a uno.

Melilla daba en el tema deportivo un gran salto cualitativo al ganar una instalación deportiva moderna y de gran nivel en su época, a la vez que jubilaba al vetusto campo de fútbol de la Hípica que fue el mudo testigo del fútbol melillense durante veinte años, los que van desde 1925, en que se convirtió en un campo de fútbol de verdad, a 1945 en el que daba el relevo al hoy, ya también, viejo y destartalado Álvarez Claro.  

Fuente: Wikipedia y Telegrama del Rif