Así se vive el Internacional de Tenis

Ignacio Samper 27-09-2017 - Tenis

  • Detrás de las deportistas que compiten en el torneo, hay profesionales que velan por que todo salga correctamente

  • Las jugadoras apenas tienen tiempo para hacer turismo por Melilla aunque les gustaría conocer un poco más de la ciudad

El Internacional de Tenis Ciudad de Melilla ha llegado al ecuador de la competición y a excepción de las primeras sorpresas de la primera jornada, el resto de favoritas siguen cumpliendo con el guión establecido. Pero además de entrenamientos y partidos, este torneo cuenta con otros profesionales que permiten que la realización del mismo sea un éxito.

Para garantizar el buen estado de los cordajes de cada raqueta está la figura del encordador, cuyo responsable es Gorka Alday. Experimentado en su tarea, reconoce que esta labor va en función del jugador, la superficie o la temperatura, pero que al final el trabajo es el mismo, “poner a punto la herramienta de trabajo del jugador”.

Del mismo modo, señala que la única diferencia que puede llegar a existir entre un torneo de estas características y un grand slam es que en los torneos como los que se celebran en la ciudad autónoma “los jugadores intentan alagar más la vida del cordaje y no lo cambian tanto como en las grandes citas”.

Otro aspecto relevante reside en los jueces de silla. Sobre esta cuestión, el juez árbitro Andrés Peidro, señalaba que este tipo de acontecimientos sirven para que los árbitros se vayan formando y puedan ir subiendo de categoría.

En cualquier caso, advierte que la presión que los árbitros experimentan en un internacional de estas características no es la misma que cuando se enfrentan en grandes competiciones. “El simple hecho de la presencia de público puede repercutir en la figura del árbitro”, indicaba, al tiempo que explicaba que a Melilla han venido tres árbitros internaciones y otros tres nacionales, éstos últimos formados en la ciudad autónoma.

El último aspecto que también es importante para el desarrollo del torneo es el cívico y social. Si bien es cierto que el pasado lunes las jugadoras fueron recibidas en el Palacio de la Asamblea y después compartieron cena; a lo largo de la semana apenas tienen tiempo para visitar la ciudad.

Así lo reconocía Marina Bassols, quien explicaba que se pasa la mayoría del día en las pistas municipales del Álvarez Claro. “Cuando acabo el partido me voy al hotel y descanso para estar preparada en el próximo encuentro”, indicaba al tiempo que señalaba que le gustaría poder conocer un poco más de Melilla.

Así se vive el Internacional de Tenis

  • Detrás de las deportistas que compiten en el torneo, hay profesionales que velan por que todo salga correctamente

  • Las jugadoras apenas tienen tiempo para hacer turismo por Melilla aunque les gustaría conocer un poco más de la ciudad

El Internacional de Tenis Ciudad de Melilla ha llegado al ecuador de la competición y a excepción de las primeras sorpresas de la primera jornada, el resto de favoritas siguen cumpliendo con el guión establecido. Pero además de entrenamientos y partidos, este torneo cuenta con otros profesionales que permiten que la realización del mismo sea un éxito.

Para garantizar el buen estado de los cordajes de cada raqueta está la figura del encordador, cuyo responsable es Gorka Alday. Experimentado en su tarea, reconoce que esta labor va en función del jugador, la superficie o la temperatura, pero que al final el trabajo es el mismo, “poner a punto la herramienta de trabajo del jugador”.

Del mismo modo, señala que la única diferencia que puede llegar a existir entre un torneo de estas características y un grand slam es que en los torneos como los que se celebran en la ciudad autónoma “los jugadores intentan alagar más la vida del cordaje y no lo cambian tanto como en las grandes citas”.

Otro aspecto relevante reside en los jueces de silla. Sobre esta cuestión, el juez árbitro Andrés Peidro, señalaba que este tipo de acontecimientos sirven para que los árbitros se vayan formando y puedan ir subiendo de categoría.

En cualquier caso, advierte que la presión que los árbitros experimentan en un internacional de estas características no es la misma que cuando se enfrentan en grandes competiciones. “El simple hecho de la presencia de público puede repercutir en la figura del árbitro”, indicaba, al tiempo que explicaba que a Melilla han venido tres árbitros internaciones y otros tres nacionales, éstos últimos formados en la ciudad autónoma.

El último aspecto que también es importante para el desarrollo del torneo es el cívico y social. Si bien es cierto que el pasado lunes las jugadoras fueron recibidas en el Palacio de la Asamblea y después compartieron cena; a lo largo de la semana apenas tienen tiempo para visitar la ciudad.

Así lo reconocía Marina Bassols, quien explicaba que se pasa la mayoría del día en las pistas municipales del Álvarez Claro. “Cuando acabo el partido me voy al hotel y descanso para estar preparada en el próximo encuentro”, indicaba al tiempo que señalaba que le gustaría poder conocer un poco más de Melilla.