Entrena a tu mente Enrique Roldán

¿Sabes plantear objetivos?

22-06-2013

Un objetivo es el fin o la meta a la que dedicamos nuestros esfuerzos y recursos. Cada día de nuestra vida nos planteamos objetivos, unos más básicos, como ir a trabajar, y otros más especiales, como empezar a ir al gimnasio o dejar de fumar, y todos van a requerir de nuestro esfuerzo para poderlos llevar a cabo, pero no todos nos exigirán la misma planificación, movilización de recursos o motivación para conseguirlos. El saber establecer estos objetivos es lo que nos va a ayudar a conseguir los logros que nos propongamos, y no terminar frustrados ante metas imposibles de alcanzar o que suponen tanto esfuerzo que no merezcan la pena.

"No es lo mismo realizar una planificación para chicos de 8 años que para jóvenes de 14"

En el deporte podemos formular dos tipos de objetivos diferenciados: los objetivos de resultado, que son los que planteamos a nuestros deportistas acerca del resultado de un partido o de una competición (ganar, quedar entre los tres primeros,…); y los objetivos de realización, que incluyen conductas, tanto individuales como del equipo, que nuestros chicos y chicas deben realizar para influir en los resultados (mejorar en defensa, atacar una zona,…).

Cuando se trabaja con jóvenes es fundamental que los objetivos que planteemos sean de realización, ya hablaremos en otra ocasión del controvertido tema de los resultados y la competición.

Los entrenamientos están hechos para aprender y para desarrollar conductas que se van a ir perfeccionando con el tiempo. El aprendizaje de cualquier conducta requiere de una planificación y temporalización que corresponde realizar al técnico, y que deberá hacer en función del nivel de los chicos con los que trabaja. No es lo mismo realizar una planificación para chicos de 8 años que para jóvenes de 14.

Pero el técnico debe de tener una serie de premisas en cuenta para el establecimiento de objetivos: es fundamental que sean muy específicos y estén claramente definidos. Con esto conseguiremos que los jóvenes sepan con mucha más claridad qué es lo que están aprendiendo y cómo deben realizar esa conducta. Los objetivos deben ser atractivos para el deportista, tienen que motivarlo a esforzarse para conseguirlos; deben ser realistas, debemos plantear objetivos que sabemos que nuestros chicos y chicas pueden lograr, si no, les estamos poniendo como meta algo inalcanzable y que los va a terminar desmotivando. Para ello debemos establecer objetivos intermedios hasta llegar a aprender una conducta con el fin de motivar a los chicos, ya que si no van consiguiendo logros a medida que avanzan en el aprendizaje, es muy difícil que concluyan el proceso.  Por último, un técnico puede establecer objetivos individuales y colectivos, y es fundamental que vincule ambos y que el deportista vea la relación que existe entre ellos.

Estableciendo correctamente los objetivos que planteemos a nuestros deportistas vamos a conseguir mostrarles el camino por el que queremos que progrese su aprendizaje y motivarlos con metas que van a ver a su alcance.