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El ritmo y control del partido que imponen Llorca y López dan la victoria a Breogán

18-11-2014

  • El equipo lucense gana jugando casi todo el partido con cuatro jugadores de perfil pequeño

El domingo Melilla Baloncesto dejó escapar un partido donde la clave estaba en castigar el juego interior de Breogán, ya que al descanso el equipo gallego tenía tres de sus pívots con tres faltas personales (Samb Mamadou, Kenny Lawson y Walton Brandon). Este contratiempo hizo que el equipo lucense jugara muy limitado a la hora de defender a Laso, Devin y Edu Gatell, a la vez que jugar en la pintura para generar espacios para sus exteriores.

Melilla empezó frío, con una débil defensa del bloqueo directo y un flojo balance defensivo. Somos mejores en ataque, dentro de la zona, pero no somos continuos. Empezaron a meter muchos balones interiores para Adrián Laso pero la falta de continuidad de éste le hizo estar en ocasiones fatigado y tendió a irse a 5 metros, y se perdió constancia dentro de la pintura. Con la entrada de Devin Whright fuimos más constantes en la zona y pusimos en un aprieto al equipo gallego, tres de sus jugadores interiores se pusieron con 3 faltas personales cada uno al descanso, pero el nivel que impusieron Dani López y Alex Llorca nos minó la moral y no fuimos capaces de remontar la diferencia del primer cuarto. 

Melilla intentó cambiar el ritmo de partido a través de ráfagas de defensas en zona y pareció que reaccionábamos, pero no era la fórmula que necesitábamos para igualar el partido. En ese momento de empuje, perdimos dos balones seguidos y dimos un paso atrás. Volvimos a empezar.

En la segunda parte la defensa del 1x1 de los exteriores del Melilla Baloncesto no estuvo a la altura y fuimos sobrepasados por Dani López y Alex Llorca continuamente. En ataque fuimos mejores en la pintura pero no castigamos como deberíamos ante las ausencias y limitaciones de sus hombres grandes por las faltas personales. No hicimos buenas selecciones de tiro y siempre fuimos a remolque. Una vez más, el equipo de Alejandro Alcoba volvió intentar cambiar el rumbo del partido a través de una defensa mixta de cuatro hombres en zona y uno en individual, sobre Osvaldas Matulionis, pero la mini reacción defensiva se desvaneció por la falta de anotación en ataque o pérdidas en momentos puntuales. 

El equipo nunca dejó de tener actitud, y perdimos un partido donde terminamos con más valoración global que Breogán, pero la suma de detalles, como las pérdidas de balones, porcentajes de tiros libres, porcentajes de tiros de campo, los errores en momentos claves y no aprovechar las ausencias de sus hombres grandes en pista, nos dejó una derrota en un partido que teníamos muy a favor.

Imágenes: FEBtv