Entrena a tu mente Enrique Roldán

Carolina Rodríguez: “Uno tiene que controlarse a sí mismo y eso también se entrena con ayuda de profesionales”

18-08-2014

  • La gimnasta leonesa ha sido olímpica y volverá a serlo en Río de Janeiro 2016
  • Está acostumbrada a competir bajo presión y de ello habla con el psicólogo deportivo Enrique Roldán 

Carolina Rodríguez es una de las gimnastas españolas más laureadas, siendo olímpica en los Juegos de Atenas 2004, en conjuntos, y en Londres 2012, en categoría individual. Posee 10 títulos de campeona de España en categoría individual, es la única gimnasta con ese número de títulos, así como la primera plaza en los Juegos del Mediterráneo de 2013.

"Es muy importante centrarte cuando entras en la sala de entrenamiento independientemente de lo que te pase"

La técnica  y la preparación física son claves para un adecuado rendimiento deportivo. ¿Qué importancia tiene para ti la preparación psicológica en un deporte como la gimnasia rítmica?

Son muy importante las condiciones físicas para poder ejecutar un ejercicio, pero más importante es la cabeza. Se hace mucha repetición del movimiento pensando mucho en mecanizar la forma correcta y para eso necesitas estar concentrada, porque si no lo estás puedes tener despistes que te llevan al fallo. Es un deporte en el que la mejora va lentamente y necesitas estar fuerte psicológicamente cuando las cosas no salen como tú quieres. Son muchas horas de entrenamiento y no siempre puedes mantenerte al 100%, el cuerpo se cansa y la cabeza a veces también y por eso es tan importante controlar ciertos aspectos psicológicos.

¿Cómo trabajas los aspectos psicológicos en tu disciplina?

Por suerte mi entrenadora a veces ejerce como psicóloga y yo estoy muy unida a ella, pero soy más privilegiada aún porque en la instalación donde yo entreno, el CEARD de León, tengo acceso al psicólogo deportivo José Lombo que trata de hacerme ver las cosas y razonar cuando las cosas empiezan a torcerse.

En el deporte de alta competición tenemos un nivel de ansiedad elevado debido a la tensión a la que nos enfrentamos de continuo y necesitamos trabajar la relajación para poder descansar mejor y que las horas que durmamos realmente nos sirvan para descansar y recuperarnos para el día siguiente.

Somos personas y eso a veces se olvida y le pedimos a nuestra máquina tanto física como mentalmente un esfuerzo muy grande que no todos los días se lleva de la misma forma. Uno tiene que controlarse a sí mismo y eso también se entrena con ayuda de profesionales.

La gimnasia rítmica es una disciplina especialmente dura. Llevas practicándola desde los 8 años, ¿cuál es tu motivación principal para seguir trabajando día a día?

Me gusta mucho lo que hago. No quiere decir que no me haya llevado desilusiones, pero me apasiona y me ha dado muchas oportunidades de viajar y conocer mundo. Además tienes unas sensaciones que no se viven con ninguna otra actividad. El ejemplo es que por muy bien que hagas tu trabajo, nadie te va a aplaudir como cuando estás en una pista delante de 5.000, 7.000, 20.000 personas y que sabes que tú eres la estrella en ese momento. También es verdad es que he sido afortunada por recuperarme bien de las lesiones y que el físico me respete.

Has participado en pruebas de conjunto e individuales, a nivel psicológico, ¿cuál es la diferencia en la preparación de ambas modalidades?

El individual es duro en este aspecto,  pues sabes que el fallo sólo puede ser debido a algo que tú puedes controlar y estás más visible. El trabajo tiene que hacerse muy bien para llegar a destacar y ser muy constante incluso cuando parece que ya no puedes más. Te exigen y te exiges porque sabes que sólo tú vas a ser el reflejo de todo el trabajo de un equipo que hay detrás ayudándote.

En el equipo, hay cosas que a veces se camuflan y se suplen con otras, pero es verdad que la mentalidad cambia. Es muy divertido y a su vez bonito compartir las alegrías con gente que comparte el minuto de gloria contigo, pero a la hora del día a día es duro y hay que saber ser paciente cuando las cosas no salen bien porque una de ellas “no tiene el día”.

En tu opinión, ¿qué características psicológicas tienen que tener las gimnastas que practican la alta competición?

No tener unos niveles muy elevados de ansiedad, porque sería muy difícil competir. Saber esperar a que llegue tu momento, tratar de no ver los extremos (ni considerarse muy buena, ni ser pesimista con lo que haces) y buscar la forma de que por poco que sea mejores una corrección cada día.

Es muy importante centrarte cuando entras en la sala de entrenamiento independientemente de lo que te pase porque sabes que una competición puede que no tengas el mejor día de tu vida y tienes que pelear por mostrar tu trabajo. Todo se entrena.

¿Cuál debe ser para ti el papel del psicólogo deportivo en la gimnasia rítmica?.

Ayudar en la medida que pueda sin meterse en las partes técnicas del deporte. La presencia del psicólogo ayuda mucho, da confianza y a veces puedes mejorar un estado de ánimo o un momento de bloqueo que tengas, ya sea por la tensión, por problemas personales o simplemente porque estás muy fatigada.

Existen muchas técnicas para mejorar la concentración, la relajación… pero la parte conductual es la más importante, para que te puedas enfrentar a cada dificultad día a día.