Entrena a tu mente Enrique Roldán

Errores al motivar

12-03-2014

Un gran error que pueden cometer los entrenadores a la hora de trabajar la motivación de sus deportistas es creer que siempre es necesario aumentar la motivación de los jugadores para conseguir un mejor rendimiento, y nada más lejos de la realidad.

No es lo mismo jugar un partido trascendental para el devenir de la competición, que un encuentro en el que nos enfrentamos a rivales que consideramos más débiles

La motivación, como tantas otras variables que afectan al desempeño deportivo, como el estrés o la autoconfianza, debe mantenerse en los niveles adecuados de cara a afrontar en las mejores condiciones posibles la competición para la que los deportistas se están preparando. Me explico. A la hora de trabajar este aspecto por parte de los entrenadores (que sí, que hay que trabajarla), lo primero que tienen éstos que comprobar es el grado de motivación que sus deportistas presentan. No es lo mismo jugar un partido trascendental para el devenir de la competición, que un encuentro en el que nos enfrentamos a rivales que consideramos más débiles. Cuando los deportistas se enfrentan a una competición importante tienen un nivel alto de motivación para afrontarla, por lo que no es aconsejable que los entrenadores incrementen estos niveles.

 ¿Y esto por qué? La motivación está relacionada con el nivel de activación, es decir, el nivel de alerta que tienen los deportistas ante la situación a la que se enfrentan. Si el nivel de activación es alto se pueden dar signos de estrés, lo que va a repercutir en un descenso en el rendimiento al activarse respuestas tanto a nivel físico como a nivel psicológico. Si el nivel de activación es bajo, también se va a producir este descenso, debido a la apatía con la que el deportista se va a enfrentar a la tarea. Encontrar el nivel de activación óptimo de cada deportista es una tarea fundamental que implica tanto al propio deportista como a su entrenador y que, a nivel psicológico, más va a ayudar a mejorar el rendimiento deportivo.

Si un deportista o un equipo va a disputar un encuentro o una competición que ya de por sí tiene una carga emocional alta: un partido en el que te juegas el descenso o el campeonato, un derbi o la final de un torneo, su motivación va a ser alta de por sí, incluso habrá momentos en que haya que restar trascendencia al resultado para evitar posibles bloqueos mentales estableciendo objetivos que no tengan que ver con el resultado o aplicando técnicas de relajación.

Por el contrario, ante competiciones en las que hay falta de motivación por enfrentarse a rivales de menor entidad o a rivales muy superiores ante los que se ve muy complicado conseguir un resultado positivo, será necesario un trabajo intenso con la motivación de los deportistas, consiguiendo así que su nivel de activación esté lo más cercano posible al nivel óptimo para afrontar la competición.