Entrena a tu mente Enrique Roldán

Propósitos de Año Nuevo

12-01-2014

Antes de nada, desearles que tengan un feliz año 2014 y que estas fiestas que hemos pasado hayan transcurrido tal y como las deseaban.

Tendremos días en que lo querremos dejar, días en los que no apetece o simplemente no nos  veamos con fuerzas

Como cada 31 de diciembre, con el sonido de las doce campanadas que marcan el comienzo de un nuevo año, muchos de ustedes habrán pensado en una lista de propósitos para los siguientes 365 días del calendario: aprender inglés, cocinar o dejar de fumar, y seguro que en los primeros lugares de esa lista se encuentra el hacer ejercicio, o si ya lo hacen, practicarlo más a menudo. Incluso es posible que los Reyes Magos, si han sido buenos, les hayan traído unas chulísimas zapatillas de deporte o una mochila para acudir al gimnasio.

Pero a la hora de hacer y detallar nuestra lista de propósitos para un año que comienza debemos ser cautos y valorar qué es realmente lo que queremos y podemos conseguir, ya que el no alcanzar esos logros puede hacernos sentir frustrados y con una baja autoestima.

Una lista de propósitos no es más que una descripción de los objetivos que nos planteamos y por los cuales vamos a esforzarnos y trabajar duro. Por eso hay que valorar cuáles van a ser y pensar si nos motivan lo suficiente para afrontar el reto de conseguirlos, no vaya a ser que la próxima Nochevieja volvamos a encontrarnos con los mismos propósitos que no hemos sido capaces de alcanzar.

Un aspecto fundamental de esos propósitos es que deben ser reales, es decir, que esté en nuestra mano conseguirlos si nos esforzamos lo suficiente. Tenemos que tener en cuenta que cualquiera de estas actividades nos va a suponer un sacrificio, fundamentalmente dedicar tiempo a una actividad que no controlamos y para la que, como para cualquier otro aprendizaje, tendremos que cometer errores e ir afianzando poco a poco en nuestro repertorio de conductas. Así que deben  plantearse si tienen tiempo para ir a correr o ir al gimnasio, o por qué otra actividad podrían sustituirlo. Seguro que encuentran un hueco.

El otro aspecto fundamental de los objetivos o propósitos es que deben ser motivantes, esto es, tiene que gustarnos el hecho de conseguirlo, ya que sin esta motivación nos va a ser muy difícil continuar con el esfuerzo y el trabajo diario. La motivación es lo que nos va a aportar la voluntad para en el día a día intentar conseguir lo que nos hemos propuesto, y junto a esa voluntad, el ir acercándonos poco a poco en la consecución de esa meta.

Tendremos días en que lo querremos dejar, días en los que no apetece o simplemente no nos  veamos con fuerzas. No desistan y esfuércense, así el próximo 31 de diciembre podrán decir: lo conseguí.