Poste alto-Poste bajo Juanma Pastor

Alejandro Alcoba ya es profeta en su tierra

18-05-2016

  • El técnico se convierte en el primer melillense en llegar a una final

  • Y se podría convertir en el único local en subir a la ACB

  • La actitud del equipo, encomiable

Ha tenido que ser un melillense el que nos ha devuelto lo que perdimos tras el descenso de categoría en la temporada 2012-13. Perdimos dos cosas muy importantes, el respeto del rival y el público, y ambas cosas las hemos recuperado y en tiempo récord. Hoy no tengo más remedio que acordarme de aquellos que criticaban el fichaje de Alejandro Alcoba hace tres temporadas, hoy están agazapados y escondidos. Sin duda, el tiempo quita y da razones.

Adentrándonos en el quinto y definitivo partido contra Leyma Coruña, primero valorar desde estas líneas y felicitar al equipo gallego por competir de la manera que lo ha hecho tanto en la serie contra Breogán y en la del Decano. Un equipo hecho para aspirar a entrar entre los nueve primeros y que ha estado a punto de ser finalista. Sin duda, gran mérito del equipo y el de su entrenador Tito Díaz.

Por otro lado, el Decano tuvo que sudar hasta el último minuto del quinto partido para ganarse la final. Un partido dominado por el equipo de Alcoba en los dos primeros cuartos, donde sin jugar su mejor baloncesto dejaba clara las diferencias entre ambas plantillas, al descanso +12 para el Melilla Baloncesto. Pero una segunda parte muy diferente, con un equipo gallego afincado en una defensa zonal en todo el tercer cuarto 2-3, que volvía a sembrar las dudas y Leyma volvía a montarse al tren del partido.

Melilla, sin juego en conjunto pero con las grandes individualidades que casi siempre han aparecido, llevaba el partido a un final ajustado. Y volvía de nuevo el salvador Marcos Suka, el de siempre, el que nos salvó contra Huesca y Burgos en liga regular y el que también nos salvó de no alargar la serie contra Cáceres. Pero no sería justo destacar sólo al gran Suka, también hay que valorar el amor propio que sacó el equipo en momentos críticos y sobre todo una gran gestión desde el banquillo.

Particularmente, he vivido muchos playoff, pero este que estamos viviendo va a pasar por ser el playoff de la pizarra, de la táctica, de las alternativas defensivas, de tablero de ajedrez, en definitiva de clínics.

Ahora queda un pasito más, y como se suele decir, ya que estamos en la final y somos favoritos, tendremos que ir a ganarla y subir a la Liga Endesa por primera vez en la historia del club. Eso sí, siempre y cuando respetemos a un rival como Huesca que va a vender cara la eliminatoria.

Y por último, el público. Si ayer el pabellón Javier Imbroda estuvo casi lleno y fue una de las claves en llevar al equipo en volandas hacia la final, quiero imaginar como estará el viernes y el domingo, habrá un lleno histórico como antaño y será clave para el devenir y el futuro del Decano.