Entrena a tu mente Enrique Roldán

"Algo más que deporte"

26-04-2016

  • En el deporte de competición no todo es de color de rosa

Hace unos días veía en televisión un reportaje titulado “Algo más que deporte” en el que deportistas de primer nivel contaban varias experiencias respecto a su vida ligada a la práctica deportiva desde su niñez. La dureza de algunos testimonios deja a las claras que, por si alguien lo dudaba, en el deporte de competición no todo es de color de rosa, tiene más zonas oscuras que claras. 

Se pueden extraer muchas conclusiones de lo aportado en el reportaje por triunfadores como Carolina Pascual, gimnasta conocida como la princesa de Barcelona´92, o Juan Mata, futbolista del Manchester United, para mí las más importantes serían las siguientes:

1 Sacrificar la infancia nunca debe ser una opción. Si en su momento se hablaba de los juguetes rotos, de aquellos niños y niñas que cantaban o actuaban en películas (Marisol, Joselito,…) y que terminaron en una espiral de destrucción, algo parecido se puede decir de los chicos y chicas a los que desde su más tierna infancia se les exige entrenar 10 horas al día para conseguir una medalla o un campeonato sacrificando estudios, juegos, amigos e incluso alimentación. Más que nunca, la frase de “Si quiere un campeón en casa, entrene, y deje a su hijo disfrutar” adquiere todo su sentido. La exigencia del deporte profesional es muy alta y tenemos la tendencia a crear campeones cada vez más jóvenes y que se encuentran en pleno proceso de formación de su personalidad.

2 Responsabilidad. Padres y madres de jóvenes que apuntan alto en algún deporte y en el que ponen muchas esperanzas de cara al futuro por los posibles ingresos económicos que pueda tener. Responsabilizar a un chico o chica de 15 o 16 años de la salud económica de su familia no es para nada recomendable. ¿Quién no ha escuchado eso de “Nos va a sacar de pobres”? La presión que puede soportar cualquier persona es limitada y no es aconsejable que adolescentes experimenten tal presión practicando su deporte favorito pensando que si fallan el gol o la ejecución de un ejercicio sus padres van a seguir atravesando dificultades económicas.

3 Fórmate. La vida profesional de un deportista es efímera, los años de profesional son escasos y a no ser que seas uno de los elegidos del Olimpo de las marcas comerciales o de las grandes competiciones, cuando dejes de jugar tendrás que seguir viviendo. De ahí que sea fundamental la formación. Saber hacer frente a la vida una vez que se deja de tener el respaldo de agentes, clubes, representantes, etc, es uno de los principales hándicaps a los que se enfrentan muchos deportistas tras retirarse de la alta competición.

4 Controlar la presión. No son pocos los casos de deportistas que por conseguir unos mejores resultados deportivos optan por la vía del doping. Las exigencias en todos los deportes son cada vez más altas, lo que puede hacer llevar a deportistas a consumir determinadas sustancias que les den el empujón que necesitan para poder ser los mejores o conseguir los resultados deseados. 

Una de las frases que más me llamó la atención en el reportaje fue que “el deporte de competición no es salud”. Y no puedo estar más de acuerdo con tal afirmación. Exponer al cuerpo y la mente a la exigencia que exige el deporte profesional poco puede tener que ver con la salud, más bien al contrario, lo que suele acarrear son problemas físicos y psicológicos que necesitan una atención especializada.