Poste alto-Poste bajo Juanma Pastor

El Melilla Baloncesto demuestra que puede ser más que una plantilla de nombres

14-03-2016

  • La victoria en Pumarín necesita refrendarla contra Cáceres

  • Metió 94 puntos en una cancha donde sólo encajaban 68

  • El scouting del Decano funcionó casi a la perfección

Al César lo que es del César. El Decano sacó una victoria el sábado muy  complicada, no sólo por ser en Pumarín, sino por otras cuestiones. Una mala racha después de la Copa con derrotas y dudas en su juego, dos partidos seguidos perdidos,…, parecía que el sitio menos indicado para frenar esas dudas o esa mala racha era en el peligroso Pumarín y ante el equipo ovetense.

Pues hicieron el más difícil todavía y se crecieron antes tantas adversidades. Ahora sólo falta que esa capacidad y generosidad que demostraron como equipo la sigan manteniendo en los siguientes partidos que quedan para finalizar la liga regular y entrar con muy buenas sensaciones a un play off duro que nos queda por sufrir.

El scouting del Melilla Baloncesto funcionó. Desde esta página, días atrás, hablábamos de los puntos fuertes de Oviedo y lo demostrábamos con vídeos. Es un equipo que se siente cómodo corriendo, utilizan situaciones tácticas como la de jugar con el escolta Herst al poste bajo, las situaciones de bloqueo directo con Bassas y Miso, la actividad defensiva desde el bloqueo directo,… Pues estas situaciones se vieron muy estudiadas por parte del equipo de Alcoba, que dejó a Herst en 0 puntos, castigaban la defensa del 2x1 en el bloqueo directo, defendida muy correctamente en las situaciones de bloqueo directo con Bassas y Miso, buenas selecciones de tiro para no dejar jugar al rival rápido, y cuando no había canasta cargaban el rebote ofensivo para frenar las transiciones del equipo de Carles Marco.

El partido comenzaba con una puesta en escena diferente por parte del equipo ovetense. Las bajas de los pívot Cabanas y Noval trastocaron los planes del entrenador de Oviedo y salió de inicio con dos “4”, Van Wik y el recién llegado Windler. Con esos 5 jugadores de corte exterior por parte del equipo ovetense dejaban que el Decano castigará en defensa y dejaba a Oviedo a jugarse todo en el primer cuarto desde 6,75. Los ovetense abusaron del tiro de 3 y Melilla, desde el inicio con una seria defensa y castigando el poste bajo con Eloy Almazán, aparecían las primeras diferencias en el electrónico, 18-26 a escasos 3 minutos para finalizar el primer cuarto. El equipo de Alcoba hacía buena selección de tiros con grandes porcentajes y no dejaba jugar al ritmo que querían los asturianos, y cuando el balón no entraba cargaban el rebote ofensivo con un poderoso Gatell. Melilla dormía el partido.

Al descanso el Decano se imponía al equipo ovetense por una diferencia importante aunque no definitiva de 35-46. Aunque la diferencia, como he dicho antes, no era definitiva. Las sensaciones que desprendía el equipo eran muy positivas. Sólo había que gestionar con mucho sosiego las embestidas de Pumarín y no dejarnos llevar por el ambiente. Así fue, y el equipo del melillense Alcoba supo mantener las distancias y las embestidas a base de triples y con un Dan Trist haciéndonos mucho daño en la pintura.

Final de partido con un claro y contundente 80-94 que ojalá lo hagamos más valioso el próximo viernes en Melilla contra Cáceres. Ya sabemos la base para afrontar los partidos a partir de ahora, generosidad y equipo por encima del resto. Ahora toca refrendarlo partido a partido.