Poste alto-Poste bajo Juanma Pastor

El juego interior de Palencia, clave en la Copa Princesa

30-01-2016

  • Los árbitros tomaron decisiones equivocadas en contra del Melilla Baloncesto

  • El Decano firmó 17 pérdidas contra 9 de Palencia, y 7 rebotes ofensivos contra 17 de los locales

  • Los interiores palentinos fueron al tiro libre 15 veces más que los melillenses

Apasionante, emocionante, espectacular y grandiosa fue la final de la Copa de la Princesa celebrada este viernes en Palencia. Dos equipos entregados en la pista y una afición volcada con su equipo y que fue el número 6.

Melilla perdió tras dos prérrogas un partido que cualquiera podría haber ganado. Fueron los pequeños detalles los que hicieron decantarse la victoria del lado de los de Sergio García. Detalles como 17 pérdidas de Melilla contra 9 de Palencia, 17 rebotes ofensivos de Palencia contra los 7 de Melilla y, sobre todo, las 26 veces que los interiores palentinos fueron a la línea del tiro libre contra 11 veces por parte de los jugadores grandes de Melilla. Pequeños detalles que hacen dar la Copa a un Palencia que liderado con un Pope Rodríguez inconmensurable pronostica un gran futuro hacia el objetivo del ascenso.

En la previa dijimos que el equipo que supiera castigar mejor el bloque directo, tanto con Barnes como con Sonseca, tenía muchas posibilidades de ganar el partido. Pues el viernes fue una de las claves, a través de un gran Dani Rodríguez Palencia castigaba una y otra vez la defensa del bloqueo directo de  Sonseca, y este fue eliminado por 5 faltas y perdiéndose las dos prórrogas. En cambio Palencia supo gestionar a través de Barnes esa defensa que tantos problemas le trajo a Melilla. Un primer cuarto dominado por los castellanoleoneses, con un Melilla nuevamente frío en la salida y que hizo coger las primeras ventajas al equipo de Sergio García. El Decano se recompuso e hizo el mismo juego que firmó el 30 diciembre en liga aquí en Palencia, utilizando defensas alternativas y castigando el poste bajo con Pablo Almazán. Al descanso, con estos dos pequeños detalles, Melilla vencía 32-40 y con buenas sensaciones.

El equipo se gustaba y Palencia sufría físicamente. Una nueva salida palentina pletórica, y llevados en volandas por un público entregado, puso las tablas en el marcado en el tercer cuarto y a partir de ese momento iban a ser dominantes los parciales por ambos equipos, Palencia se va de 5 y Melilla empata y se va de 4. Ambos equipos no dejaban resquicio alguno y querían competir aunque las fuerzas sacudían. Melilla, sin hacer el juego del segundo cuarto, era capaz de acometer las envestidas del club palentino, y llegados al último cuarto las muñecas empezaban a temblar hasta para los jugadores más veteranos como Héctor Manzano y Urko Otrgui.

Tras una serie de fallos por ambos equipos y la tensión de ambos banquillos por las nubes, se llegó a un final apretado y con alguna falta innecesaria a falta de 4 segundos que le dieron dos tiros para el base Dani Rodríguez y así forzar la primera prórroga. En estos dos últimos cuartos, vimos a un Suka demasiado obcecado en querer asumir responsabilidades.

Llegó la primera prórroga y Palencia pueso en escena a dos bases, Dani Pérez y Dani Rodríguez, detalle que nos perjudicó pero más tarde la no actuación durante las dos prórrogas de Barnes nos benefició. Entre errores de uno y otro bando llegamos a la segunda prórroga. Las pilas estaban agotadas y los árbitros, sin tener nada que ver en el resultado, pitaron alguna que otra acción en contra de Melilla, tres tiros para Pope, falta en ataque de Héctor,... 

La última prórroga fue también igualada, pero cualquier punto era como un gol en el fútbol y Palencia se llevó la Copa.

Felicitar a ambos equipos y sobre todo a Melilla que fue un digno contrincante con una gran madurez y que debe desde ya ponerse el mono de trabajo para afrontar lo que resta de liga. Después de una Copa, siempre hay una víctima y espero que en este caso sea Palencia.