Poste alto-Poste bajo Juanma Pastor

La mejor versión del Decano se vio el viernes en la cancha de Cocinas.com

23-11-2015

  • La defensa y la lectura del juego ofensivo de los interiores fue impecable

  • Melilla fue por primera vez regular durante los cuarenta minutos

  • El hecho de hacer participar más al juego interior minimiza errores

La salida fulminante de los jugadores de Alcoba nada más empezar el partido fue arrolladora y sin titubeos. Con los conceptos claros en ataque y una defensa en la línea de pase agresiva e intensa, que dejaban entrever un partido a favor de los visitantes. 10 puntos arriba para Melilla en los primeros 7 minutos vaticinaban un final feliz para los melillenses.

Esta ventaja llegaba con un gran acierto de los jugadores exteriores pero originados en muchas ocasiones desde el juego interior. Sin duda, hacer participar más a los jugadores de la pintura te hace ser más regulares y minimizar errores. Los riojanos hacían ayudas muy largas a Sonseca y a Gatell en el poste bajo y ellos castigaban una y otra vez con una excelente lectura, de la que salían beneficiados los aleros.

Una pequeña reacción local maquilló el resultado en el primer cuarto, 19-25. Asier y Eloy estuvieron soberbios desde el tiro exterior.

Si la salida de Decano fue fulminante al inicio, más lo fue la del segundo cuarto que, junto a las defensas alternativas de los de Alejandro Alcoba, hundían al rival una y otra vez a base de contraataques y en ocasiones castigando a la defensa riojana a 22 segundos. Finalizó el segundo cuarto con un contundente 30-52. La lectura del juego de ataque era perfecta y el juego muy fluido. Hay que hacer mención a la ya sabida baja del checo Kudlacej y de Laso en el segundo cuarto por lesión.

Tras el descanso todo aumentaba a favor de Melilla con un parcial de 0-7 que minaba la moral de los locales. Si dudas me creaba Melilla antes de este partido, con el juego desplegado en la cancha de Logroño me las disipa, hasta el momento, pero eso sí, ya sabemos al nivel al que podemos llegar y estamos obligados a darlo en cada partido. Espero no volver a dudar de este equipo, dependerá del juego que haga.

El Decano se sentía cómodo y leía como nunca la defensa al poste bajo a Sonseca y a Gatell. Cocinas tuvo que jugar con dos 4 y Melilla lo castigaba una y otra vez. También tuvo que poner al alero Alex Reyes de ala pívot por las circunstancias del equipo de Antonio Pérez.

El equipo riojano tuvo una pequeña reacción en el tercer cuarto dejando a 1:35 en 46-63, con lo que el tiempo muerto de Alejandro Alcoba no se hizo esperar. Racha que rompió una vez más un Eloy Almazán en estado de gracia. Sin duda, a día de hoy es  el mejor exterior que tiene Melilla. Finalizó el penúltimo cuarto con 51-68.

El último cuarto fue un paseo melillense que dejó una imagen para soñar y sobre todo para despejar dudas. Ahora deben plasmarla cada viernes. Melilla da un golpe en la mesa y muestra las cartas de hasta dónde puede llegar. Final de partido 72-92.

Lo que no sé es por qué Pelayo Larraona jugó solamente 4 minutos siendo un partido cómodo. No sé si fue porque tuvo alguna molestia o porque Alejandro así lo consideró. Pienso que era un partido para que el jugador melillense siguiera con su evolución y adquiriera más minutos.

El Melilla Baloncesto esta vez hizo participar más a los jugadores interiores (con respecto a otros partidos) y los resultados sin duda son mejores: Tiros más liberados para los exteriores, más tiros libres para los interiores, más faltas recibidas los pívots, menos pérdidas de balón (10 de 15,5 que llevábamos de media) y, sobre todo, regularidad durante los 40 minutos. La regularidad pasa por el protagonismo en el juego interior.

Normalmente llevamos a nuestros pívots 5 veces al tiro libre y el viernes lo hicimos en 8 ocasiones, señal de que los hemos hecho participar más en el juego y gracias a esto los exteriores han visto sus tiros muy liberados. Otro dato estadístico que argumenta que poco a poco nuestros grandes entran más en juego es que los interiores recibían una media de 6 faltas por partido y el viernes recibieron 7 faltas. No es un diferencia importante, pero sí esperanzadora.

Leímos perfectamente el fuerte de Clavijo, que es correr, y castigamos cogiendo 18 rebotes ofensivos. Resaltar la defensa realizada durante los 40 minutos. La regularidad ha sido por fin la aliada en este partido.

ESTADÍSTICAS DEL ENCUENTRO

http://competiciones.feb.es/estadisticas/Partido.aspx?p=1547298