Mitos y leyendas Augusto Hoyo

Mitos y leyendas de la Actividad Física y el Deporte

24-10-2013

En principio esto pretendía ser una pequeña carta de presentación de la materia que vamos a abordar semana tras semana en la columna, pero considero que es más interesante que poco a poco vayáis descubriendo los contenidos que vamos a reflejar y, más aún, espero que juzguéis el material que se os ofrece al margen de quién es el que lo refleja.

"Cada organismo parte de una situación completamente diferente (la genética), y sus adaptaciones requieren de estímulos diferentes"

Es por ello que he preferido pasar a la acción directamente, sin más preámbulos, y tratar de sintetizar desde ya lo que pretende que sea esta columna, un material lo más práctico posible, reflejar todo aquello relacionado con el movimiento y la salud, siempre partiendo de la fundamentación teórica y de la experiencia, puesto que la práctica por sí misma, sin una base que se sostenga, nos puede inducir a errores.

Son muchos los que se creen eruditos de la actividad física únicamente por el hecho de finalizar el Ascenso al Veleta, un Ironman o los 101 km de Ronda, y van dando consejos partiendo de su propia experiencia, puesto que a nivel individual les ha ido muy bien. La condición física que han adquirido es impresionante para alcanzar tan excelente reto, si bien todo proceso hay que medirlo a lo largo de los años, y las consecuencias de un entrenamiento mal gestionado en etapas posteriores puede ser catastróficos, y lo que es más importante, lo que me ha ido bien a mí no tiene por qué ser extrapolable al resto de la población. Cada organismo parte de una situación completamente diferente (la genética), y sus adaptaciones requieren de estímulos diferentes, por lo que a lo único que podemos aferrarnos, y no de manera estricta, es a aquello que se ha generalizado tras haber sido estudiado, lo que llamamos fundamentación teórica.

Fruto de ese hacer sin base teórica surgen infinidad de mitos y leyendas, así como de “mala praxis”, la cual humildemente desde esta ventana trataremos de desmontar y, si cabe, mantener o dar continuidad con una solidez aún mayor puesto que hay veces que la propia práctica experimental no va tan mal encaminada.

Para el próximo capítulo citaros para ello, supongo que conoceréis el programa televisivo “Cazadores de mitos”, pues eso es lo que pretenderemos, coger los mitos, leyendas y demás prácticas perjudiciales para la salud y tratar de desmontarlas aportando una base lo más científica posible, a través de un lenguaje llano que es el que utiliza el que se dirige a vosotros, tratando de llegar tanto al “corredor de Paseo Marítimo” como al futbolista de sábado tarde, pasando por aquel chico de doce años con sobrepeso y sin olvidar a aquellos que hacen del deporte, tanto individual como colectivo, su pasión y su “droga” dedicándoles las veinticuatro horas del día a ser lo más profesionales que su rutina diaria les permita.

Mi nombre es Augusto Hoyo, soy licenciado en Ciencias de la Actividad Física y la Salud, Máster en prevención y rehabilitación de lesiones, Posgrado en Nutrición deportiva y ejerzo actualmente como preparador físico y rehabilitador a diferentes niveles, soy atleta en activo  y juego a balonmano y fútbol cuando me dejan. Como ya he dicho antes el currículo es lo de menos, lo importante es que juzguéis por vosotros mismos el contenido semana tras semana, lo único que demuestra es que el que os habla parte de una formación teórica y trata de aplicarla diariamente en su práctica profesional y deportiva.